Siete Veces Adiós: Un amor que sigue conquistando al público después de 1,100 representaciones





Hay historias de amor que duran una temporada, otras que consiguen permanecer algunos años y existen casos excepcionales que logran convertirse en parte de la conversación teatral de una generación. “Siete Veces Adiós” es un claro ejemplo. El pasado domingo 16 de agosto, el musical mexicano celebró 1,100 representaciones y más de cuatro años y medio en cartelera, una cifra que confirma que su historia, sus canciones y la manera en que retrata las distintas etapas de una relación siguen conectando profundamente con el público.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

Y para celebrar este nuevo capítulo, la puesta en escena recibió a Macarena García y Edu Maruri, una dupla que demuestra que una obra puede renovarse sin perder la esencia que la ha convertido en un fenómeno teatral. Desde sus primeros momentos juntos sobre el escenario queda claro que existe una conexión especial entre ambos: su química es natural, cálida y cercana, y permite que la relación de sus personajes se sienta auténtica, con esos momentos de complicidad, tensión, ternura y desencuentro que hacen que el espectador pueda reconocerse en ellos.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

La historia de “Siete Veces Adiós”, escrita por Alan Estrada y Salvador Suárez, parte de una pregunta tan sencilla como compleja: ¿qué sucede con una pareja cuando el amor parece no ser suficiente para mantenerla unida? A través de distintas etapas de una relación, la obra nos lleva por el enamoramiento, las ilusiones, las diferencias, las discusiones, las reconciliaciones y también por esos silencios que aparecen cuando dos personas comienzan a preguntarse si todavía existe un camino para continuar juntos. El resultado es un retrato emocional que combina humor, nostalgia, romance y una buena dosis de realidad.


Fotografía por Charly Duchanoy ©

Uno de los grandes aciertos de esta producción es precisamente su capacidad para hablar del amor sin presentarlo como un cuento perfecto. Aquí no existen respuestas sencillas ni relaciones idealizadas; hay personajes que se equivocan, que aman, que lastiman, que intentan volver a empezar y que, en ocasiones, deben aprender que despedirse también puede ser una forma de amar. Esa honestidad emocional es una de las razones por las que el público ha hecho de “Siete Veces Adiós” una experiencia cercana y entrañable.

Fotografía por Charly Duchanoy ©


El regreso de Macarena García resulta particularmente significativo, pues esta representa su tercera temporada dentro de “Siete Veces Adiós”, y su experiencia con el montaje se percibe en cada escena. Hay un dominio evidente de su personaje, una seguridad que le permite transitar con naturalidad por los diferentes estados emocionales de la protagonista y, al mismo tiempo, encontrar nuevos matices para mantenerla viva. Macarena no parece simplemente regresar a un personaje conocido: lo vuelve a habitar desde un lugar distinto, aprovechando la experiencia adquirida durante sus anteriores temporadas.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

La incorporación de Edu Maruri es, por su parte, un gran acierto. Su llegada aporta energía y frescura a la puesta, además de encontrar rápidamente el tono necesario para construir esta relación sobre el escenario. Edu consigue darle personalidad propia a su interpretación y, sobre todo, establecer con Macarena una dinámica que funciona de principio a fin. Ambos se complementan y hacen que sus encuentros y desencuentros resulten creíbles, divertidos y emotivos. Es una pareja escénica que tiene esa cualidad difícil de fabricar: se siente que existe una verdadera complicidad entre ellos.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

La celebración de las 1,100 representaciones también contó con dos padrinos muy especiales: Mauricio Martínez y María León, quienes fueron los encargados de develar la placa conmemorativa. La presencia de María León tuvo además un significado especial, pues la actriz y cantante formará parte de la gira de “Siete Veces Adiós” por diferentes ciudades del interior de la República Mexicana, donde alternará funciones con distintos intérpretes que darán vida al personaje de “Él”.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

Durante la alfombra roja, María León compartió algunos detalles de esta nueva etapa y habló de las fechas que tiene contempladas para la gira, en las que tendrá la oportunidad de alternar con diferentes actores, como Gustavo Egelhaaf y Osvaldo Benavides, entre otros. La intérprete también manifestó su deseo de que, después de esta etapa itinerante, pueda regresar a la Ciudad de México para tener nuevamente una temporada de la puesta en escena. Su entusiasmo deja claro que la historia todavía tiene mucho por recorrer.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

La celebración también permitió reconocer el trabajo del ensamble, integrado en esta ocasión por Cess Enriquez, Hugo Robles, Mónica Campos, Diego Meléndez y Caro Heredia, quienes tienen una participación fundamental dentro de la propuesta. Sus interpretaciones contribuyen a construir el universo musical y emocional de la obra, y son parte indispensable de ese gran soundtrack que se ha convertido en una de las señas de identidad de “Siete Veces Adiós”.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

Porque si algo distingue al montaje es justamente su música. Las canciones acompañan los momentos fundamentales de la historia y funcionan como una extensión de aquello que los personajes muchas veces no pueden decir con palabras. El público ríe, recuerda, se identifica y, en más de una ocasión, termina cantando desde su butaca algunas de las melodías que han acompañado a esta historia durante estos más de cuatro años y medio.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

No todas las producciones musicales consiguen convertirse en un éxito de larga duración. Y, todavía más difícil, no todos los musicales mexicanos logran permanecer durante tantos años en cartelera. Por eso, lo que ha conseguido “Siete Veces Adiós” merece una mención especial. La obra se ha consolidado como uno de los musicales mexicanos más exitosos de los últimos tiempos, demostrando que las historias creadas en nuestro país pueden encontrar una enorme respuesta del público cuando logran hablar de emociones universales desde una perspectiva cercana y honesta.


Fotografía por Charly Duchanoy ©

Llegar a 1,100 representaciones no es solamente una cifra: es el resultado de miles de espectadores que han encontrado en esta obra una parte de sus propias historias. Algunos habrán llegado acompañados de la persona que aman; otros quizá después de una ruptura; algunos más habrán reconocido en sus protagonistas una relación pasada o incluso la que están viviendo actualmente. Esa capacidad de reflejar diferentes formas de amar es precisamente la que mantiene vigente al espectáculo.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

Después de 1,100 funciones, la obra no parece estar diciendo adiós, sino todo lo contrario: continúa encontrando nuevas maneras de decirle al público que el amor, aunque cambie de forma, siempre tendrá una historia que contar.

No te pierdas Siete Veces Adiós con este elenco que se presenta los Viernes 9:00pm , Sábados 5:00 y 8:30 pm y Domingos 5:00pm en el Nuevo Teatro Ramiro Jiménez . Compra tus boletos en taquillas o goliiive

Fotografía por Charly Duchanoy ©



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