El maquillaje en los hombres





El maquillaje en los hombres

El 2017 y lo que lleva corrido de este año ha sido un periodo de tiempo muy movido en temas de derechos sexuales: el parlamento australiano aprobó el matrimonio homosexual. El arquitecto Gauthier Destenay se convirtió en el “Primer Caballero” de Luxemburgo debido a que es el marido del primer ministro Xavier Bettal. Cara Delevigne en E.U. acusó de homófobo al organizador de Coachella. Se abrieron las puertas en ciudad de México al primer centro cultural Trans. En Colombia el Gobierno pidió perdón a una mujer lesbiana veintitrés años después de haberla discriminado y la serie gay de YouTube “Selección Natural” fue nominada a los premios India Catalina.

Por mi parte, me dediqué al arte trabajando en Bogotá como productor de las obras de teatro “Despedidas, Amar es un Derecho”, “22 Comedia en Café Concert”, “Fuera de Lugar” y “¿Qué es esto tan raro?”. También concurrí galerías, maratones fotográficas, óperas y como siempre, escribí algunas columnas de diversos temas.

Al principio del año pasado, los artistas Alfonso J. Venegas y Fhër Riveros, me invitaron a ser parte de su proyecto “Muñequita Barbada”: una serie artística que explora el performance, el cuerpo, la música, la fotografía y el maquillaje, en donde el tema principal es la reflexión acerca de los roles de género y la teoría queer. La obra fue pensada como un homenaje a las víctimas de crímenes de odio y nació en ese entonces como una herramienta pedagógica: Venegas creó el performance y estructuró la serie. Riveros, su colaborador, ayudó en su ejecución y gestión.

Ellos buscaban dignificar y empoderar a los participantes para que, mediante la exploración del maquillaje y la fotografía, migraran momentáneamente hacia su feminidad para dignificar y dar a conocer las identidades de género no binarias. Los artistas convocaron a más de cien hombres barbados de la ciudad de Bogotá que fueran lo suficientemente machos como para dejarse maquillar y hacerse fotos semi desnudos con poses delicadas.

Los participantes de forma voluntaria acudíamos al estudio de Venegas, convocados por el artista y su gestor por medio de las redes sociales bajo un anuncio que decía:

“Nuevo proyecto... ¿Quién se le mide a ser una "muñequita barbada"? Solo para machos barbados de pelo en pecho lo suficientemente hombres como para tomarse fotos maquillados”.

La publicación se hizo viral y hasta la fecha, un año más tarde, todavía hay hombres que quieren participar en el proyecto. Al llegar al estudio, entusiasmado por lo curioso de la publicación, descifré que la obra no se limitaba solo a una serie fotográfica. Venegas y Riveros tenían montado un performance que desde que entraba al estudio propiciaba una reflexión frente a las violencias de género. Nunca vi algo igual: cuando atravesé la puerta del estudio, Venegas me entregó un texto de cuatro párrafos en donde se describía en detalle el asesinato de Brayan Garzón: un hombre heterosexual que murió en octubre de 2016 en Bogotá, saliendo maquillado del baby shower de su primer hijo.

El texto, denunciaba una noción misógina y machista que concibe a los hombres que utilizan maquillaje como personas inferiores. Decía que la aceptación de la diversidad de género debe entenderse desde la igualdad porque el maquillaje, al fin y al cabo, es solo arcilla pigmentada y no debería ser una herramienta de exclusión: por el contrario, sirve para dignificar y acentuar la belleza de quien lo usa. Los participantes después de leer el texto y firmar un contrato de cesión de derechos de imagen, pasábamos a maquillarnos: A veces los maquillajes eran hechos por Alfonso, pero la mayoría los hizo Fernando. En esta parte del performance nos hacían muchas preguntas acerca de nuestra autoconcepción de género, sobre cómo nos veíamos y cuestionaban todo el tiempo nuestra identidad e individualidad. Hicieron dos tipos de maquillajes: El primero, era un grooming masculino, en donde sólo cubrían imperfecciones y matizaban los brillos de la piel, y el segundo maquillaje era totalmente femenino con sombras de colores saturados, labiales brillantes y una explosión de color, rubores y mascara de pestañas.

En total ciento treinta “Muñequitas Barbadas”, veintisiete heterosexuales, veinte bisexuales, diez asexuales, tres hombres transgénero, una mujer transgénero y 68 hombres gay cisgénero, nos unimos voluntariamente a esta compaña de ARTIVISMO como yo lo llamo, que por medio de la fotografía y el maquillaje logramos vernos como iguales cuestionando nuestra visión de la vida. Se espera a mediano plazo reunir fondos para hacer la muestra en tamaño natural como la propone Venegas en un recorrido por la ciudad de Bogotá. Actualmente los artistas están buscando inversores y personas interesadas en la difusión y montaje del proyecto.

Venegas y Riveros han hecho varias intervenciones en galerías de arte y en el espacio público: un plantón el 25 de Julio frente a los juzgados de Paloquemao con la familia de Brayan Garzón, una valla impresa en la estación de La Catedral en el Trans- metro de la ciudad de Barranquilla entre agosto y septiembre, dos exposiciones de la serie en la Galería Lincoln en agosto y la sala Saforcada de la Alianza Francesa en octubre de la misma ciudad, proyecciones de algunas de las piezas en la Feria Internacional del Libro de Bogotá del 2017, y una exposición en Casa Bakú durante la semana del Pride. La obra también ha aparecido en varias revistas y programas culturales de Colombia como Revista Arcadia, Sentiido, Cero Setenta de la Universidad de los Andes, Vice, Canal 13 entre otros. Imágenes cargadas de una fuerza excepcional, exquisitas, plásticas, técnicamente excelentes y transgresoras. Una obra que habla por si sola.


FUENTE: Orgullo LGBT Colombia




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