La Magia de ‘OVO’ deslumbra ‘El Palacio de los Deportes’ de la CDMX





La CDMX nuevamente se convierte en la casa del Cirque du Soleil, el espectáculo de “OVO” llegó con toda su magia sumergiéndonos en un colorido mundo repleto de insectos que comen, trabajan, juegan y buscan el amor.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

“OVO” significa “Huevo” en portugúes y tiene 16 años dando funciones alrededor del mundo. La versión que acaba de llegar mantiene el espíritu y alegría original del espectáculo, pero el aspecto visual se ha mejorado con nuevos actos, más dinámicos, con música y vestuario actualizado.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

“OVO” deslumbra más que nunca con su fascinante colonia de insectos que reune a 53 acróbatas y músicos, cautivando a audiencias en 40 países. El show irradia un extraordinario despliegue de talento que despierta la imaginación de chicos y grandes.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

Son más de 100 personas de 25 diferentes países quienes redefinen los límites del cuerpo humano.

El mundo de “OVO” está protagonizado por un grupo de insectos, nuestro protagonistas son:

“El Viajero”: es una mosca carismática que llega a modificar el entorno de la colonia de insectos. Trae consigo un enorme “huevo” que inmediatamente llama la atención de todos los habitantes porque no saben que tiene dentro. “El Viajero” es un poco rebelde pero queda impactado de “La Catarina” al momento de conocerla, tanto que surge un amor a primera vista.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

“La Catarina”: Es el insecto más querido de toda la colonia por su optimismo, siempre alegre se la vive anhelando encontrar el amor, por lo que su romance con “El Viajero” se convierte en la trama central del espectáculo, dándole el toque romántico. El “Huevo” es visto por “La Catarina” como el símbolo de que algo importante les pasará a todos los insectos del lugar.

“El Maestro Flipo”: Es el líder de la colonia. Posee la dualidad de ser mentor ya que es visto como una figura de respeto. Es el guía del resto de los insectos.

El espectáculo de “OVO” se integra por los siguientes números:

“Malabarismo con los pies”: Es ejecutado por “Hormigas” quienes a través del equilibrio ejecutan malabares con kiwis y maíz, pero va subiendo la dificultad hasta que se realizan los malabares con las otras hormigas.

“Correas aéreas”: Un par de mariposas están suspendidas de correas en lo alto, a través de movimientos sincronizados pareciera que simulan el vuelo, desplazándose, lanzándose hacia abajo y aterrizando perfectamente coordinadas.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

“Capullo”: Una bailarina trapecista escenifica la transformación de una mariposa al salir de su capullo demostrando el viaje de la metamorfosis.

“Cuna aérea”: Un grupo de escarabajos se lanza de una estructura aérea volando de los extremos al centro. La fuerza física de los acróbatas muestran el lado salvaje de los insectos.

“El Rocío”: Una libélula ejecuta un acto de equilibrio sobre tallos de plantas, con movimientos lentos cambia el peso de una mano a otro.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

“Diábolos”: Un gorgojo pasea en un escenario oscuro y las luciérnagas van recorriendo ese espacio lentamente hasta que aceleran como ráfagas.

“Polacos chinos”: Un grupo de pulgas hacen del escenario un patio de juegos, demuestran potencia acrobática.

“Criatura”: Un ente de forma abstracta, entre insecto y ser amorfo, baila con sus extremidades elásticas a su propio ritmo, es una alusión a la evolución constante de los insectos.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

“Tela aérea”: Una polilla está atrapada en una telaraña invisible, a través de movimientos lentos muestra que ante las adversidades es posible sobrevivir.

“Trampowall y Tumbling”: Una docena de grillos dan vueltas y recorren una pared vertical utilizando trampolines y colchonetas para impulsarse. Es una alegoría a la resistencia haciendo ver lo imposible como algo fácil.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

“Slackwire”: Una araña se balancea sobre un cable tendido en una hoja, con un control impresionante desafía la física al caminar de puntitas por el slackline.

“Web”: La “Araña Blanca” se enrosca en contorsiones imposibles, hacia adelante, hacia atrás, hacia los lados. Uno de los números más atractivos y más aplaudidos de todo el espectáculo.

La magia se complementa a través de los elementos artísticos de “OVO”:

El vestuario lo realizó Liz Vandal quien tiene una afinidad y fascinación por los insectos. Su propia imaginación fue complementada por la moda de Pierre Cardin en el uso de líneas gráficas y formas geométricas.

El vestuario confeccionado principalmente en licra elástica da la sensación de brillo que permite realizar acrobacias, pero también hay piezas renacentistas que imitan superficies más duras incluyendo el exoesqueleto de un insecto.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

La música fue hecha por Berna Ceppas, en animada y enérgica con influencia de bossa nova, samba, funk y música electrónica, además fueron añadidos sonidos reales de insectos.

La escenografía es creación de Gringo Cardia, quien buscó recrear un hábitat donde existen insectos como lo es un bosque, una cueva o el fondo de una casa.

El “OVO” es un huevo inflable de 8.5 metros y es un símbolo de fertilidad y renacimiento. El set está repleto de utilería que recrea una atmósfera impresionante que nos sumerge en la colonia de los insectos.

Y aunque podríamos seguir hablando mucho más del mundo mágico de “OVO” lo mejor será que lo descubras con tus propios ojos.

“OVO” se presenta en el Palacio de los Deportes hasta este 23 de noviembre y puedes comprar tus boletos en las taquillas del Palacio de los Deportes o en ticketmaster.com.mx

Por Oscar Urbina para Boy4ME




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