DIARIO DE UN LOCO: Cuando la locura se convierte en arte





Impactante, divertida, conmovedora y con una interpretación magistral de Mario Iván Martínez es como regresa tras una breve ausencia en carteleras este clásico literario a los escenarios, bajo la dirección de la talentosa Luly Rede con un guion del dramaturgo Ruso-Ucraniano Nikolái Gógol, obra que fuera relevante de la literatura de la Rusia Imperial, poniendo en contexto varias notas histórico-sociales que impactan en la vida del personaje principal contado desde su perspectiva y dándonos un visión de lo que el cerebro de un ser humano puede maquinar cuando se encuentra en medio de su propia soledad llevándolo al autoconocimiento o incluso a la locura, la cual puede ser subjetiva considerando que cada ser humano tiene sus propios demonios.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

Este montaje, particularmente tiene una relevancia histórica dentro de las carteleras de teatro mexicanas, debido a que ha sido de las pocas adaptaciones teatrales de este cuento en el mundo, ya que El diario de un loco fue realizada en teatro e interpretada durante 25 años por el primer Carlos Ancira hasta el día de su fallecimiento la obra se estrenó en 1960 en el teatro Reforma y fue dirigida por el legendario Alejandro Jodorowsky, por ello el hecho de que ahora vuelva a cartelera representa un acierto para que las nuevas generaciones tengan la oportunidad de vivir esta experiencia.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

El Diario de un loco es un cuento que nos narra la historia de un burócrata solitario, extremadamente análitico e inteligente con un histrionismo exacerbado, quizás llevado a ese punto motivado por episodios de psicosis y esquizofrenia, siendo él quien nos relata por medio de un monólogo, en un solo escenario de primer plano que parecer ser su habitación, todo lo que escribe en su diario, explicando lo que le sucede en la mente, relatando como en medio de su rutina habitual dentro de su vida como burócrata y las humillaciones que vive, retratando un realismo social con un toque de comedia negra, interpretándonos como es que esa rutina y su soledad lo van desgastando hasta llevarlo a perder la cordura, mostrando escenas incoherentes llenas de sarcasmo o naturalismo vivo que incluso de tan burdo te podrán llevar a la risa o la conmoción.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

Sin duda alguna como es habitual en Mario Iván Martínez, nos da cátedra de interpretación, dando un ejemplo de la complejidad de construcción de personaje, la obra nos deja una enseñanza para los amantes del teatro y nos enseña a valorar lo importante que es el teatro hoy en día, ya que sirve de fuga para romper con esa rutina y no caer en la locura, como este personaje que sin motivación y por no tener las agallas de poder enfrentar sus miedos que solo se quedaron plasmados en las hojas de su diario, lo llevaron a perder la cordura, pero este montaje nos muestra que incluso de la locura puede nacer arte. Si quieren vivir una experiencia distinta y romper con esa rutina, la puesta en escena se estará presentando los lunes en punto de las 20:00 hrs. en el Centro Cultural Helénico hasta el 8 de abril.

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Fotografía por Charly Duchanoy ©

Por Juan Carlos Vega

para Boy4ME.com



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