​“QUIERO VIVIRLO TODO” una obra de teatro que te lleva de la risa al llanto





La Ciudad de México es para muchas personas el lugar que anhelan conocer e incluso llegar a vivir, por décadas ha representado la mejor opción para reiniciar vidas, mostrar verdaderas personalidades y conseguir la felicidad a través del trabajo ideal.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

Pero para otras personas es el gran monstruo de asfalto que, si se descuidan, los devora. Los recién llegados pueden perder la inocencia y quizás hasta algo más, confundir la libertad con el libertinaje, y esa máscara que portaban es sustituida por otra más pesada porque al ver su realidad, no pueden soportarla.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

En el escenario transversal, colocado estratégicamente para que en todo momento los actores permanezcan junto a los espectadores, quizá por una funcionalidad en el trazo escénico o quizás como una razón más no ser vistos en su totalidad, estamos por descubrir la historia de Ángel, Sebastián y Muriel.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

La obra inicia con Ángel y Sebastián, en un restaurante, una mañana, planeando un futuro próximo, pero nos faltan muchos elementos para entender realmente lo que está pasando por lo que un “Guía” hace un alto total y nos invita a irnos al principio real, al momento en el que la vida de nuestros personajes realmente cambió.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

Es así como nos enteramos que Ángel y Sebastián viven en un pueblo donde no la están pasando nada bien, problemas familiares, problemas con sus conocidos, bullyng por quienes son, finalmente Pueblo Chico, Infierno Grande. Todo aquel que es diferente no encaja en un molde impuesto por la sociedad durante décadas.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

Muriel, sin deberla ni temerla, está padeciendo vejaciones por parte de su abuelo, quien debería ser una de las personas que tendría que protegerla y que por el contrario se convierte en el verdugo de su historia. Hasta que llega el día en que Muriel pone un alto y tiene que escapar. De esta manera se une a Ángel y Sebastián, con quienes desarrolla un vínculo unido por el abandono y la tristeza y emprenden el viaje a la Ciudad de México.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

En un pequeño cuarto, que es para lo único que les alcanza para pagar, nuestros protagonistas empiezan a encausar sus vidas, Sebastián quiere convertirse en un gran cantante, Ángel quiere jugar fútbol profesional en el equipo América y Muriel ser sobrecargo .

Fotografía por Charly Duchanoy ©

Pero las cosas no resultan tan sencillas como ellos esperaban, Sebastián no consigue que su voz sea escuchada tan fácilmente y termina ejerciendo el oficio más antiguo del mundo ya que tiene el cuerpo y la juventud para conseguir el dinero de esta manera. Ángel no logra quedarse en el equipo de fútbol y empieza estudiar para Contador, es necesario el dinero para vivir y Muriel tiene días en los que no logra ni levantarse de la cama porque la depresión que sufre es más fuerte que sus mismas ganas de vivir.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

Ángel conoce a Luciana y este representa el segundo revés que le da la gran ciudad, ya que al inicio pensábamos que dejar atrás el pueblo le permitiría vivir libremente su amor con Sebastián, pero resulta que su propia homofobia interior es más fuerte y termina formalizando la relación con Luciana porque viene un niño en camino.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

Y es así, como a través de las 2 horas que dura nuestra historia, nos vamos involucrando con estos personajes fragmentados, dañados por el entorno, que luchan por cambiar su suerte, esperando que todos lo logren aunque quizás eso no sea posible.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

“Quiero vivirlo todo” es una obra de teatro escrita y dirigida por Rodrigo Olguin Reyes, quien además interpreta a Sebastián, y quien a pesar de su corta edad, nos ofrece un texto sólido, con situaciones fuertes que va resolviendo de manera favorable y que mantiene al espectador atento al grado de involucrarlo y tomar partido.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

Además, su trabajo como director es muy bueno ya que hace brillar a todo el elenco de actores quien muestran arcos dramáticos que nos llevan de la felicidad a la tristeza, de las risas al llanto. Y nos dejan un tono esperanzador de que es posible lograr un cambio si en verdad lo quieres.

“Quiero vivirlo todo” se presenta en el Teatro La Capilla los jueves a las 8:00 pm

Fotografía por Charly Duchanoy ©

Por Oscar Urbina para Boy4ME




COMENTA LA NOTICIA