“Estupefactos, Ensimismados y Absortos”, tal cual es, como si Matilda El Musical nos adjudicara esos calificativos, pues es así como los espectadores nos hemos quedado ante tal ejemplar de musical, que aterriza desde la primera llamada, mediante un dron con forma de avión de papel en el escenario del Centro Cultural 1 y nos transporta como si se tratara de una experiencia sensorial e inmersiva a esa historia maravillosa de Matilda, que si bien para algunos críticos esta historia es obscura y retrata la triste realidad del personaje central, para otros es un personaje inspirador pero para gran parte del público que ha visto alguna vez dicha historia, la consideran incluso de culto dentro del género infantil, por los personajes que se desenvuelven y el contexto escolar en el que se desarrolla, pero que en esta ocasión dado el montaje tan lúdico y con una narrativa fluida dan color y espectacularidad a esta historia.


Fotografía por Charly Duchanoy ©


Sin embargo, Matilda, no deja de ser una trama fuerte que en efecto no específicamente es infantil, ya que Roald Dahl el escritor británico creador de éxitos como: Charlie y la Fabrica de Chocolate y Las Brujas, cuando la publicó en 1988, se convirtió en un fenómeno, precisamente por el mensaje intrínseco y tan sagaz de critica social como en sus demás obras, pero ahora en esta obra invitaba al público a que cualquiera podríamos ser Matilda ante un mundo y un entorno en el que predomina la ignorancia y el control de las masas, no importando si existen vínculos estables o un entorno seguro para el desarrollo, particularmente de las infancias, el que se reflejaba el sistema fallido y que solo los que tenían grandes dotes y la capacidad de resiliencia ante un contexto no favorecedor, puede salir adelante.


Fotografía por Charly Duchanoy ©


El personaje de Matilda, representa la heroína y personaje central de la historia siendo ese modelo a seguir, simbolizando un líder para la sociedad, (en este caso representado en un salón de clases con sus compañeros) para romper con la barrera del sistema que en la historia se representa mediante la Directora Tronchatoro y sus padres los Sres. Wormwood que ambos desde su trinchera, son un medio de control y represión que quieren impedir que Matilda sobresalga de los demás y no tenga acceso a la información; sin embargo, en esta aventura tiene aliados, como su maestra de grupo la Srita. Miel y la bibliotecaria la Sra. Phelps quienes son ese tipo de luchador social que apoyan al líder en este caso a Matilda.


Fotografía por Charly Duchanoy ©
El genio británico Roald Dahl cuando la escribió quería que ese mensaje fuera apto para todo público de forma que ese nicho infantil que hasta la fecha son parte del fandom desde niños se vuelvan parte de esa lucha social contra el sistema. Dado el éxito de su obra, llegó a la pantalla grande en 1996 y posteriormente en 2010, Tim Minchin crearía la versión musical con las letras y música elaboradas por él y los libretos de Dennis Kelly, estrenándose con la Royal Shakespeare Company conquistando el West End de Londres y mas tarde a los escenarios de Broadway en Nueva York, obteniendo siete premios Olivier y cinco premios Tony, convirtiéndose en un exitoso fenómeno mundial y teniendo giras alrededor del mundo la puesta en escena.


Fotografía por Charly Duchanoy ©


Fotografía por Charly Duchanoy ©


Ahora, México es el protagonista de contar con una producción totalmente original a cargo de Alejandro Gou, quien acertadamente decidió realizar este montaje, haciendo uso de un alto presupuesto y calidad en todos los sentidos para estar al nivel de las otras producciones a nivel mundial, lo cual es de reconocerse, ya que aunque en México, se hace muy buen Teatro, en cuestión de musicales en varias ocasiones se ha criticado la calidad de los mismos; sin embargo esta puesta en escena si viene a dar muestra que se puede seguir haciendo teatro de primer nivel, resaltando en especial varios puntos claves, el gran diseño de producción, ayudado por el uso de la tecnología, incluyendo drones y videomapping sobre el escenario que hacen una ayuda genial para complementar la gran escenografía, dando una experiencia distinta e innovadora a la forma de ver el teatro musical, en segundo lugar resalto la escenografía que visualmente es muy bonita, pero que también da pauta para contar la historia ya que es una escenografía movible y dinámica 360, asimismo también destaco el vestuario y caracterización de los personajes que son simplemente geniales y le dan personalidad única y color a la obra.


Fotografía por Charly Duchanoy ©


La dirección escénica a cargo de Nick Evans que en conjunto con Armando Reyes en la dirección artística y la adaptación y traducción de Anabel Dueñas hacen que las actuaciones y la obra se vuelvan muy ágiles, haciendo mención especial al los ensambles infantil y juvenil, los cuales tienen una preparación inigualable, como hace tiempo no se veía algo similar sobre el escenario y que sin temor a equivocarme podría ser comparable a Vaselina de los 80s que de igual forma fue semillero de grandes artistas, en esta ocasión puedo vislumbrar un fenómeno similar debido a la calidad el talento vocal, interpretativo y coreográfico con el que logran los números.


Fotografía por Charly Duchanoy ©


Asimismo, la obra es musicalizada por orquesta en vivo dirigida por Christian Peralta, que acompaña al elenco estelar conformado por el reconocido Jaime Camil interpretando una Tronchatoro entrañable, Ricardo Margaleff y Verónica Jaspeado como los Señores Wormwood, siendo su actuación única dando personalidad única a dichos personajes, Gicela Sehedi como la Sra. Phelps dando soporte al elenco con su experiencia actoral, la entrañable Srita. Miel alternando María Elisa Gallegos y Gloria Aura ambas demostrando su experiencia actoral en musicales y por último, nuestras cuatro Matildas, alternando Lara Campos en su debut, siendo una actriz infantil que ha cobrado fama recientemente gracias a su talento en diversos medios tanto digitales como en televisión, junto con la también debutante y la talentosa Emilia Gou, hija del productor de la misma obra y quien ha mostrado su preparación y tablas para llenar de manera perfecta el papel de Matilda, junto con sus no menos importantes y también talentosas Raffaella y Elena Moreno Payró, sorprendiendo todas por su dominio escénico y la potencia interpretativa a pesar de su corta edad, dando muestra de su preparación artística.


Fotografía por Charly Duchanoy ©


Sin lugar a dudas, Matilda: el Musical, que estreno el pasado 13 de marzo y que estará en cartelera durante 12 semanas, es una propuesta imperdible para el público, primero por el mensaje poderoso que da, en esa necesidad de generar entornos libres de violencia, así como la capacidad de resiliencia y la formación académica como prioridad, mas allá de ser o no una historia infantil, son temas que en cualquier edad deben ser difundidos, y segundo, hay que invitar al público para que viva esta fabulosa experiencia la cual esta al nivel de cualquiera de los grandes montajes de musicales a nivel internacional, en todos aspectos, desde la adaptación del texto, la calidad interpretativa de todo el elenco y particularmente la frescura que el ensamble infantil y juvenil vienen a dar al teatro mexicano lo cual hace mucho no se veía y mucho menos de tal calado que en conjunto con el elenco estelar, logran esa mancuerna excepcional y demuestran que el Teatro Musical en México se sigue haciendo muy bien.


Fotografía por Charly Duchanoy ©

Matilda, el musical se está presentando en el Centro Cultural 1 con funciones los días Viernes 20:00 horas, sábado 16:00 y 19:30 horas, domingo 17:00 horas. Pueden adquirir sus boletos en Ticketmaster o directamente en taquillas.


Fotografía por Charly Duchanoy ©


Fotografía por Charly Duchanoy
Redacción por Juan Carlos Vega
para Boy4ME.com