El Teatro Milán se ha convertido en el escenario perfecto para la más reciente puesta en escena de Equus, la célebre obra de Peter Shaffer que desde su estreno en 1973 ha provocado controversia, admiración y debate en torno a los límites de la razón, el deseo y la fe.


Fotografía por Charly Duchanoy ©


Dirigida por Miguel Septién con una mirada contemporánea, esta versión mexicana conserva la crudeza y el magnetismo del texto original, pero los envuelve en una atmósfera cercana al espectador actual, capaz de interpelar a nuevas generaciones. La propuesta escénica se apoya en una escenografía minimalista y simbólica, que permite que la fuerza dramática recaiga casi por completo en las interpretaciones de los actores.


Fotografía por Charly Duchanoy ©


La historia —centrada en el caso de Alan Strang, un joven que cegó violentamente a seis caballos y es analizado por el psiquiatra Martin Dysart para descubrir que pasó aquella noche— mantiene su filo psicológico. El montaje logra equilibrar el misterio del rito y la pasión desbordada con la frialdad clínica del análisis, lo que genera un choque constante entre emoción y razón.


Fotografía por Charly Duchanoy ©

Las actuaciones son, sin duda, el corazón de esta producción. Emilio Schoning transmite con intensidad la vulnerabilidad y el delirio de Alan, mientras que José María de Tavira (el psiquiatra) encarna el dilema existencial de un hombre atrapado entre la rutina profesional y la fascinación por la vida desbordante, aunque peligrosa, de su paciente. La tensión entre ambos se convierte en el motor de la obra, y cada diálogo es recibido por el público con expectación.


Fotografía por Charly Duchanoy ©


Uno de los grandes aciertos de esta puesta en escena es la forma en que se manejan las escenas más polémicas: la desnudez y la violencia no buscan el morbo, sino que aparecen como parte necesaria de la exploración psicológica. Esto le da a la obra un aire de respeto y profundidad, sin restar su carácter provocador.


Fotografía por Charly Duchanoy ©


En México, Equus ha atrapado a un público dispuesto a reflexionar sobre temas que siguen siendo incómodos: la represión, la libertad de los deseos y la fragilidad de la salud mental.
En definitiva, esta temporada en el Teatro Milán confirma que Equus sigue siendo, medio siglo después de su estreno, una obra capaz de estremecer, incomodar y fascinar, recordándonos que el teatro aún puede confrontarnos con nuestros propios abismos.


Fotografía por Charly Duchanoy ©


El director Miguel Septién describe la obra como retadora y confrontativa en su tesis central, la cual plantea un cuestionamiento directo a la sociedad: "¿Los constructos sociales como los entendemos podrían ir en contra de lo que somos fundamentalmente?". Su visión de montaje se centra en el teatro como ritual, una comunión con algo más grande que nosotros, y espera que la obra "engendre el deseo de cuestionarse". En este sentido, explicó que el diseño de movimiento es fundamental para la obra, ya que se encarga de tres avenidas importantes: "la creación del ritual metateatral, el establecimiento de convenciones de nuestro juego escénico y la génesis del caballo en escena".

Fotografía por Charly Duchanoy ©

El elenco además de José María de Tavira y Emilio Schoning, está conformado Flor Benítez, Héctor Berzunza, Humberto Mont y Luz Olvera. Quienes interpretan a varios personajes,
Es importante resaltar que en esta puesta, uno de los personajes clave para llevarla acabo es la composición musical de Dano Coutiño y que además es interpretada con coros y percusiones por los mismos actores siendo una de los grandes aciertos de esta producción.

Fotografía por Charly Duchanoy ©

La compañía productora Cuarta Pared, en asociación con Ícaro Teatro, producen esta nueva temporada de EQUUS. Dirigida, traducida y con diseño de movimiento de Miguel Septién, la obra de Peter Shaffer se presenta en el Teatro Milán del 8 de agosto al 28 de septiembre. Las funciones serán los viernes a las 20:00 hrs., los sábados a las 19:00 hrs. y los domingos a las 17:00 hrs.. Los boletos están disponibles a través de Ticketmaster y en la taquilla del Teatro Milán.
Por Charly Duchanoy para Boy4ME

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