Vanessa Selbst, la mujer que rompió con los estereotipos del póker





Los tiempos están cambiando, y el mundo del naipe no iba a ser una excepción. Hoy os presentamos a una de las mejores jugadoras de póker del mundo, Vanessa Selbst. A pesar de que su nombre sea desconocido para la mayoría de los mortales, su historia no te dejará indiferente.

La jugadora, natural de Brooklyn (Nueva York), lleva más de diez años dedicándose a este deporte mental, tanto de manera online como presencial. Durante este tiempo, ha logrado acumular más de 11,6 millones de dólares en premios, hecho que en 2013, con motivo de la celebración del PokerStars Caribbean Adventure, la llevó a convertirse en la jugadora que más dinero ha ganado en la historia.

Inconformista y perseverante, Vanessa posee un amplio currículum académico: tras pasar por el Instituto Tecnológico de Massachusetts, se graduó en Politología por la Universidad de Yale y, tiempo después, volvió a las aulas para cursar la carrera de Derecho en ese mismo campus. Su formación refleja gran parte de su forma de ser, y es que si algo distingue a Selbst más allá de sus habilidades con los naipes es su compromiso con la sociedad: la neoyorquina ha invertido gran parte de su fortuna en todo tipo de causas benéficas. En 2010 creó su propia fundación, la Venture Justice, para financiar proyectos que luchan por la igualdad racial y económica. Asimismo, actualmente también promueve campañas a través de la organización Urban Justice Center, cuya finalidad es ofrecer servicios legales para los más desfavorecidos de forma gratuita.

Vanessa es una gran defensora de los derechos del colectivo LGTBI. No solo es conocida por ser la primera jugadora que ha confesado abiertamente ser lesbiana, sino que además siempre se ha mostrado orgullosa de su condición: durante un torneo que se celebró en 2009, la jugadora pidió a la organización que las cámaras enfocaran a su pareja, Miranda Foster, igual que hacían con el resto de compañeros sentimentales de los demás participantes. Años más tarde, en 2012 (y coincidiendo con el día de San Valentín), el también miembro del Team PokerStars Pro Jason Somerville, respaldado por el archiconocido jugador Daniel Negreanu, se convertía en el primer jugador profesional en confesar su homosexualidad abiertamente. La noticia tuvo una gran recepción en el ámbito del póker y a nivel mundial.

vanessa selbst lesbiana

Además de ser su compañera sentimental de toda la vida, Miranda Foster siempre ha estado presente en todos los éxitos de Vanessa Selbst. En enero de 2013, coincidiendo con la celebración de otro torneo, Vanessa le pidió que se casara con ella. Meses más tarde, concretamente el 24 de agosto de ese mismo año, tuvo lugar la tan esperada unión entre las dos en Nueva York, y decidieron celebrar su luna de miel en un destino que, cómo no, también coincidía con otro torneo: Barcelona.

Como es el caso del fútbol, el póker sigue siendo un deporte en el que la presencia masculina sigue siendo predominante, aunque no siempre es así: gracias a jugadoras como la misma Vanessa, la barcelonesa Leo Margets, la holandesa Fatima Moreira de Melo, la rumana Luciana Manolea o las británicas Liv Boeree y Victoria Coren, la lista de jugadoras que triunfan en los deportes mentales continúa in crescendo.

FUENTE: cromosomax




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