Un profesor universitario de Nuevo León asegura ser víctima de discriminación laboral por ser VIH positivo





Doctor en Historia y Teoría del Teatro por la Universidad Complutense de Madrid, Luis Fernando Arroyo Mendieta, de 31 años de edad, comienza a trabajar en la Facultad de Artes Escénicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León en el semestre agosto-diciembre de 2016, obteniendo su plaza a tiempo completo para el siguiente semestre. Pero, tras obtener los resultados de unos exámenes médicos, en enero, descubre que es portador de VIH, lo que relaciona el hecho de ser despedido: «al finalizar el semestre me dijeron que se cancelaba mi plaza, supuestamente por falta de presupuesto, pero obviamente fue por mi salud».

Posteriormente, Arroyo Mendieta, vuelve a ser contratado por horas para el actual semestre, agosto-diciembre de 2017, pero discrepancias con la directora, Janneth Villareal, que pretende condicionar su permanencia de profesor a cambio de desarrollar tareas del doctorado, le llevan a renunciar voluntariamente el pasado 21 de septiembre. « Les dejé en claro que me fui porque la Universidad no me quiso contratar por tener VIH (…). Es muy lamentable que la Universidad, que tiene firmados tratados internacionales, esté discriminando por la situación médica», declara Arroyo Mendieta, natural de México D.F., que está considerando la posibilidad de denunciar a la facultad por discriminación laboral por ser VIH positivo.

El 80 % de las denuncias por discriminación contra personas portadoras del VIH o enfermas de sida se produce en ámbito laboral, según el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación (Copred) de la Ciudad de México, lo cual indica que a estas personas se les niega el empleo o son despedidas después de revelar su condición. La Comisión de Igualdad de Oportunidades en el Empleo de los Estados Unidos demanda el año pasado a un McDonalds de Arkansas por despedir a un empleado seropositivo, mientras que cuatro personas son despedidas en Paraguay después de que sus empresas hagan «controles de rutina» en los que les hacen la prueba del VH sin su consentimiento, siendo denunciadas alrededor de 30 empresas, también en Paraguay, por discriminación laboral al solicitar a los aspirantes o empleados a pruebas de VIH, a pesar de que no son obligatorias desde 2009. En julio del año pasado, Grindr se ganaba las críticas de sus usuarios por utilizar filtros para señalar a las personas con VIH.

FUENTE: universogay




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