Tu rutina también caduca, actualízala





En los gimnasios se escuchan muchas teorías sobre qué tan seguido debes modificar tu rutina de entrenamiento, cada una con una explicación distinta. Lo único en que todos coinciden es que hay que cambiarla, por eso aquí te explicamos la razón más importantes para actualizarla.

Tu cuerpo se acostumbró a la rutina

Si luego de miles de pesos muertos, levantamientos olímpicos, sentadillas o cualquier otro ejercicio, sientes que no mejoras, es posible que te hayas estancado y que estés sufriendo el llamado: “efecto meseta”.

Kamila Fontanilla, entrenadora en el Seattle Athletic Club, indica que éste se presenta cuando el cuerpo deja de responder a ciertos estímulos, debido a que se acostumbra a ellos.

En un artículo, publicado en la ACSM Fit Society Page, el doctor Stephen Ball, comenta que “no es inusual que los entrenamientos se vuelvan obsoletos y que los resultados se estanquen. Estas mesetas son de esperarse e indican que te estás poniendo más en forma.”

Se llama rutina, pero no por eso debe ser aburrida. La doctora Cherilyn Hultquist, del American College of Sports Medicine (ACSM), explica que una de las mejores maneras de acabar con el “efecto meseta” en el gimnasio “puede ser tan simple como hacer un esfuerzo para aumentar la cantidad de peso que estás levantando, subir la velocidad o aumentar la inclinación en la caminadora, o probando una clase nueva”.

El efecto meseta no puede frenar todo el progreso que esperas obtener con tu rutina y, eventualmente, que pierdas todo lo que has ganado con tu programa de entrenamiento.

¡No te esperes a llegar a la meseta para ponerte manos a la obra! Mejor, sigue estas recomendaciones para dar un giro a tu entrenamiento y evitar que tu progreso se frene o tu rutina te aburra:

Entrena para competir en un evento deportivo

Entrenar para un evento deportivo cambiar tu rutina

Entrena para correr un maratón, una carrera o un nuevo reto deportivo. Hoy en día se organiza al menos una carrera a la semana de entre 5 y 10 kilómetros.

“Puede parecer desafiante participar en una competencia y hay muchas maneras de entrenar para ella”, indica Hultquist.

Identifica tus debilidades y trabaja en ellas

“Comienza haciendo un ranking de tus aptitudes para el ejercicio: resistencia, fuerza, flexibilidad, equilibrio, poder y agilidad, de mejor a peor. Sea cual sea la peor, concéntrate en ella”, sugiere Hultquist.

Intenta algo completamente nuevo

Prueba hacer alguna actividad nueva como la natación, box, pilates o escalada. Al alternar la actividad que realizas, cambiarás la manera en que tus músculos se ejercitan y así evitarás que tus entrenamientos se vuelvan obsoletos.

Consigue un acompañante en tu rutina

Si por lo regular entrenas solo, prueba invitar a un amigo a hacer ejercicio contigo. Ello puede motivarte para ejercitarte más duro, una buena actividad que pueden hacer en conjunto es competir (hacer más repeticiones que el otro, cargar más peso, escalar más alto o hacerlo en el menor tiempo).

Haz ajustes sobre el camino

Si notas que te estás estancando o que tu rutina se torna aburrida, el Dr, Stephen Ball sugiere “probar diferentes ejercicios y variar el número de repeticiones, el peso o la resistencia, y la cantidad de descanso entre series. Estos cambios estimularán la adaptación muscular y te ayudarán a disfrutar tus entrenamientos.”

Sea cual sea tu situación, hay muchas formas de cambiar una rutina que te está aburriendo o, peor aún, no te está funcionando, ¿por qué no charlar con expertos para que te ayuden a mejorar tu entrenamiento? Cambia de estrategia, mejora tu rutina y ponte en forma.

FUENTE: trendenciashombre




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