Trucos para hacer de tu consumo de pan algo mas sano





El pan blanco casi no tiene grasas y es fuente de hidratos complejos, sin embargo, se elabora a partir de harinas refinadas y ello puede ser responsable de su alto índice glucémico, su bajo poder de saciar al organismo y su vínculo al exceso de peso si se consumen en grandes cantidades.

Aunque podemos reemplazar el pan por alternativas más ligeras y sin hidratos refinados como puede ser el cloud bread u otras, también podemos continuar comiendo pan de forma más saludable. Por eso, si tu eres amante del pan blanco y no puedes dejar de consumirlo, os dejamos trucos y consejos para volver su ingesta más sana.

Trucos para volver más sano el consumo de pan

Para que podamos continuar comiendo pan blanco debemos mejorar su calidad así como controlar la cantidad e incluir el mismo en el marco de una dieta equilibrada. De esta forma, su ingesta no perjudicará la salud en absoluto.

La intención es que el pan blanco nos sacie más, no se digiera tan rápido sino que ofrezca energía más lento al organismo o lo que es igual, que posea un índice glucémico inferior y además, que sea fuente de buenos nutrientes.

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Para ello, podemos poner en práctica los siguientes trucos:

  • Combinar su consumo con frutas y/o verduras frescas tales como en un sándwich, una tosta o una simple rebanada a la que adicionamos hojas verdes, tomate y aguacate (u otros vegetales) para acompañar un vaso de leche como parte de una merienda o desayuno. También podemos consumir pan blanco junto a una ensalada de vegetales frescos y así, reduciremos su índice glucémico, sumaremos fibra, vitaminas y minerales.
  • Acompañar de proteínas magras el pan blanco para saciarnos fácilmente con su ingesta y también, reducir su índice glucémico. Por ejemplo, podemos sumar a una rebanada de pan un poco de pechuga de pavo, queso fresco, clara de huevo, pechuga de pollo o atún para lograr una mejor calidad nutricional. Algunas preparaciones que pueden sumar al pan proteínas magras son los sándwiches o bocadillos, las tarteletas de pan o los pasteles de pan.
  • Tostar el pan para que éste exija mayor tiempo de masticación, pues aunque las tostadas no tienen menos calorías que el pan fresco sino que sólo pierden agua, son más duras y los alimentos duros sacian más y ayudan a controlar la cantidad consumida. Así, tostaremos el pan del desayuno, el que empleamos para un bocadillo o cualquier otra opción a lo largo del día.

Con estos trucos puedes volver más sano el consumo de pan y disfrutar de su ingesta sin perjudicar al organismo, pues te saciarás más, no tendrás picos de glucosa ni de insulina en sangre y obtendrás más y mejores nutrientes.

FUENTE: vitonica




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