Te damos 7 consejos para que bajes de peso de manera correcta





No ingieras carbohidratos. No combines alimentos.Enfócate en la proteína. Haz tres comidas saludables diariamente y come seis veces al día. Evita todas las botanas o engordarás. Los medios de comunicación constantemente te bombardean con la "gran nueva fórmula" para que bajes de peso, tus amistades se jactan de saber todo acerca del tema y cada solución entra en conflicto con la siguiente. Todo lo que deseas es perder unos kilos de peso, pero ¿a quién le debes creer?

Para separar la realidad de la ficción, hemos elaborado una lista de 15 conceptos erróneos acerca de la pérdida de peso y hemos platicado con alguien que sabe más acerca del tema que tus amistades o los medios de comunicación, se trata de un dietista certificado.

Mito 1 Renuncia a tus alimentos favoritos

¡Tonterías! Puedes comer lo que quieras, solamente procura no excederte.

Una dieta sana se trata de un equilibrio. Si te privas de todo placer, tu resolución de bajar de peso probablemente se desmoronará. Hablemos del azúcar, por ejemplo. Aunque demasiado de este edulcorante no es bueno para una dieta saludable, si incluyes un poco en tu plan de pérdida de peso te sentirás menos atribulado y será más probable que lo lleves a cabo. Lo mismo sucede con la grasa, pues si incluyes en tu dieta algunos alimentos grasos, como aceite de oliva, aguacates y nueces, te sentirás satisfecho y serás menos propenso después a atiborrarte de opciones nada sanas.

Mito 2 Evita las botanas

Tu abuela solía insistir en tres comidas al día sin botanear entre ellas, pero el pensamiento moderno es que las botanas adecuadas, como frutas y verduras, pueden de hecho beneficiarte. Las botanas no son los malos de la película, sino las calorías grandes o alimenticias (las que equivalen a 1,000 calorías físicas o 1 Kcal). Mientras mantengas tu insumo de calorías dentro de lo que es saludable para perder o mantener peso (alrededor de 1,900 a 2,400 calorías al día para un hombre de 75 kilogramos de peso), puedes dividirlo como gustes. Una pequeña taza de yogur bajo en grasa o una manzana nunca han arruinado la dieta de alguien y puede mantener estable el nivel de glucosa y prevenir que tengas antojos que te harán atiborrarte con lo que tengas a la mano antes de que el primer bocado llegue al estómago. "Los sentimientos de culpa y fracaso cuando intentas sujetarte a un plan imposible pueden llevarte a la rendición, a comer en exceso y a perder la autoestima, sin dejar a un lado el regreso de peso", advierte Cindy Chin, dietista certificada.

Mito 3 La toronja, la sopa de col y el apio queman grasa

Ningún alimento puede "quemar grasa". Algunos alimentos con cafeína, como el café, el chocolate y la cola, pueden revolucionar marginalmente tu metabolismo (esto es, el ritmo al que trabaja a todo vapor tu maquinaria de quema de calorías) por un periodo corto de tiempo, pero no pueden hacer que bajes de peso. Si únicamente comes apio durante una semana, probablemente bajarás de peso al principio, sencillamente porque no estás devorando todos los demás alimentos y no debido a que el apio queme grasa. Las dietas de moda son insanas porque no proveen todos los nutrientes que necesitas. Además, ¿podrías comer solamente apio por el resto de tu vida? Otro aspecto a tomar en consideración es que si tu toma de calorías baja demasiado, a menos de aproximadamente 1,450 a 1,550 al día en el caso de hombres entre los 25 y 40 años de edad, tu cuerpo comenzará a pensar que tiene hambre, con lo que tu metabolismo bajará su ritmo temporalmente. Así que si te privas de comida, solamente desacelerarás el proceso de pérdida de peso, y una vez que regresas a la realidad y comienzas de nuevo a comer con normalidad, esos kilos sólo se van a acumular de nuevo. Lo que es más, no es saludable perder mucho peso demasiado rápido. "Pierdes tejido de músculo magro y esto baja el ritmo basal metabólico, lo que a su vez hace que subas de peso más rápido cuando dejas de seguir una dieta", advierte Chin. "También te hace propenso a la dieta yo-yo, que puede aumentar el riesgo de que sufras enfermedades cardiacas. Un ritmo saludable de pérdida de peso no rebasa el medio kilogramo a la semana", nos dice la dietista.

Mito 4 Saltarse comidas es una excelente manera para perder peso

Tienes un compañero flaco que "nunca tiene tiempo para el desayuno", y eso parece un fabuloso plan para ti. Sin embargo, las investigaciones muestran que las personas que se saltan comidas tienden a ser más pesadas que quienes no lo hacen, posiblemente porque después están más hambrientos y comen demasiado. Cuando te saltas comidas, tu cuerpo entra en la fase de preservación y tu metabolismo baja su ritmo, como vimos en el mito 3, y esto dificulta aún más bajar de peso. Si ingieres tres comidas al día además de dos o tres botanas, ayudas a controlar las señales de hambre y apetito, a la vez que mantienes estables los niveles de glucosa, siempre y cuando observes una dieta balanceada y evites las papas fritas y los chocolates.

Mito 5 Evita las grasas como si fueran una plaga

Aunque la grasa es dos veces más densa en calorías que los carbohidratos y las proteínas, sería irracional evitarla del todo porque acabarías deseando comerte un caballo entero, con todo y silla de montar. Las grasas te mantienen satisfecho por más tiempo porque evitan que el estómago se vacíe demasiado rápido.

Tu cuerpo debe recibir algunas grasas para que pueda funcionar adecuadamente. "Alrededor de un tercio de tu ingesta de calorías debe provenir de ellas", explica Chin. "Muy poca grasa en la dieta puede derivar en resequedad de la piel, en heridas que no sanan adecuadamente, en una reducción de la función inmunológica y en deficiencias vitamínicas. Las grasas vegetales, que se encuentran en el aceite de olivo, en las nueces y en los aguacates, y las omega 3 en pescados aceitosos como las sardinas, la caballa y el salmón, son buenas fuentes de grasas esenciales. Incluso hay evidencia que sugiere que las omega 3 pueden ayudar a bajar de peso."

Un mito relacionado es que las nueces están cargadas de grasa, de manera que uno debe evitarlas si pretende bajar de peso. Pero la verdad es que las nueces, en pequeñas cantidades, pueden formar parte de un programa saludable para perder peso porque contienen grasas insaturadas, que no obstruyen las arterias. Sin embargo, el tamaño de la porción es crucial, así que no devores en piloto automático un kilo de castañas mientras ves el partido del domingo por la tarde. "Si no puedes detenerte después de un puñado, mejor rocía nueces sobre ensaladas o colócalas en cualquier platillo frito. Cabe destacar que las nueces sin sal son más saludables y hacen que uno tienda a comerlas con moderación", aconseja.

Mito 6 Muchas proteínas y pocos carbohidratos es una manera sana de bajar de peso

Los efectos a largo plazo en la salud que derivan de estas dietas son inciertos. Lo que sí es seguro es que la obtención de la mayoría de tus calorías de la carne, los huevos y el queso no es una dieta balanceada. Una desventaja es que demasiada grasa aumenta el riesgo de enfermedades cardiacas; otra es que el consumo bajo de fruta, verduras y granos integrales puede derivar en constipación por falta de fibra dietética y en un mayor riesgo de sufrir algunos tipos de cáncer. Una dieta de demasiada proteína y muy pocos carbohidratos también puede provocar la acumulación sanguínea de grasas parcialmente digeridas, llamadas cetonas, que a su vez provocan niveles elevados de ácido úrico, un factor de riesgo de sufrir gota y piedras en el riñón. "El aumento de producción de urea también puede causar deshidratación y desequilibrio de los electrolitos, y esto deriva en falta de concentración, dolores de cabeza y fatiga", advierte Chin. "Los efectos secundarios de la acumulación de cetonas son mal aliento, dolor de cabeza, náusea y mareo. Además, el hígado y los riñones tienen que trabajar a marchas forzadas para procesar este exceso de proteína".

Mito 7 Nunca comas postre

La privación es la ruina de cualquier dieta, así que disfruta ocasionalmente de una pequeña porción de postre para que satisfagas tu antojo de dulce, esto hará más factible que te mantengas en tu dieta. Pero no te sobrepases; percíbelo como un agasajo superfluo y no como algo imprescindible. "Una o dos veces por semana es razonable. Escoge la ocasión con inteligencia, planea con antelación y no te saltes ninguna comida por sentimiento de culpa", aconseja Chin. De esta manera, no te sentirás tan privado que renuncies a toda la dieta y te atiborres de pastel y helado prohibidos.

FUENTE: Men's Health




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