Te contamos como es vivir dentro del closet





El armario homosexual es la expresión utilizada para describir a las personas que poseen el temor a que su verdadera identidad sexual sea descubierta. Es un proceso adaptativo relacionado al terror que representa el discrimen, la burla y la homofobia, manifestado por tristeza y sufrimiento.


Salir del armario para el homosexual, resulta una acción ardua y difícil. Los homosexuales crecemos viviendo en la atonía de una identidad sexual que es constantemente señalada y discriminada, por lo que miles de hombres y mujeres se encuentran viviendo una doble vida.

Solamente quienes hemos vivido dentro de lo que se llama abstractamente, "un armario", podemos dar fe del enorme sufrimiento, la agonía y la desesperación que ello representa en nuestras vidas.

Tenemos prendas de ropa con el color de la mentira. Nos vemos forzados (as) a mentirnos a nosotros mismos (as), a nuestros familiares y amigos. ¿Cómo decir que somos homosexuales?, al mismo tiempo que pensamos que al hacerlo, nos habrán de rechazar, ofender o hasta agredir.

Las camisas dentro del armario de un homosexual se encuentras mojadas. Nuestras lágrimas encuentran su primera embalsa en la injusticia de no poder vivir libremente nuestra realidad. Igual sucede con nuestros pantalones y faldas, pues dentro del armario, deseamos a alguien de nuestro mismo sexo. El llanto llega al querer abrazarle, besarle y vivir con esa persona, sin ser juzgado (a).

Suena hermoso, y lo es. Pero para muchos, la homosexualidad representa aberración, asco, odio y temor. También representa una condena bíblica sin capacidad de humanidad.

De esas condenas y temores a la homosexualidad, es que encontramos los zapatos que no están dispuestos a recorrer el hermoso camino que significaría abrir la puerta del armario.

Muchos piensan que vivir dentro del armario es lo mejor. Ya que se protegen de estar expuestos al aseñalamiento. Aunque pudieras ocultar durante toda una vida, tu veradera identidad al mundo, no podrás ocultársela a tu corazón.

Cuando me pregunto a mí mismo, cómo es vivir en el armario, no me salen las palabras completas. Siento una presión en el pecho y un nudo en la garganta, que inmoviliza todo mi cuerpo.

En ese momento que me hago esa pregunta dolorosa, no puedo escribir por un rato, pues los recuerdos de mi pasado, (en el que mantuve por 19 años cerradas las puertas de mi armario), me hacen comprender que sufrí demasiado.

Si deseas salir del armario es importante que: tomes primero la decisión, luego prepara el terreno y elige el mejor momento. Hazlo con las pocas personas que te puedan servir de aliados, o que ya sepan tu verdad. No salgas del armario discutiendo con tus familiares, ese no es un buen momento.

Igual como yo sufrí, hoy sufren personas en todo el mundo. Abrir todas esas puertas de los millones de armarios que hoy se encuentran sumidos en el llanto, el temor y la angustia, sería el mayor acto de justicia que se pudiera avistar en la vida humana.

FUENTE: Universo




COMENTA LA NOTICIA