Sexo y... no se ponen de acuerdo. Ja, ja. (Segunda parte) - Salvador Núñez en Boy4ME





Definitivamente duele no ser correspondido cuando alguien parecía haber llenado todas nuestras expectativas, pero con los años, deberíamos aprender que “todo encuentro casual es una cita”, que todo sucede siempre por alguna razón y que quien se cruza en nuestra vida siempre nos deja algo y se lleva algo de nosotros. Pero en el mejor de los sentidos.

Cuando conocemos a alguien, pedimos señales, pero también nos las inventamos, y cuando ese alguien desaparece de nuestra vida decimos: “ya no creo en nada”, las señales son una farsa, ¡es absurdo que haya habido tanta “magia” entre nosotros para que al día siguiente no hubiera vuelto a saber nada de él/ella!

Sin duda, si sucede es porque todavía tenemos mucho que aprender… porque todavía usamos el amor para atraparnos y sufrir y no para liberarnos, disfrutar y celebrar cuando el simple hecho de sentir amor es extraordinario.

“El dolor es inevitable pero el sufrimiento si es voluntario”.

“La vida es todo” y llega un momento en nuestra existencia, en que dejamos de resistirnos a las cosas y decidimos volver a abrir el corazón, volver a creer, a confiar, a despertar la capacidad de amar y de entregarlo todo una vez más por una simple y sencilla razón: porque nos hemos dado cuenta que cuando dejamos de hacerlo, cuando “creemos” controlarlo todo, cuando nada nos saca de nuestros terrenos mentales y emocionales, cuando todo está “aparentemente” en orden en nuestra vida, es cuando más vacíos y muertos nos sentimos. Pero no nos damos cuenta de esto hasta que llega alguien, un huracán de desenfreno y nos rompe todos los esquemas, nos resucita la piel, el deseo, nos hace salivar, nos deja en una constante exaltación del instinto animal conectando los cables del espíritu con los del cuerpo. O como vulgarmente digo: “Se vuelven a unir el alma y la nalga”. ¡Que rico, que placer chupar la piel que nos provoca! Ja, ja, ja. ¡Ya mejor me cayo!

Cuando esto te suceda, disfrútalo al máximo el tiempo que dure, ya sea dos noches…, una semana, un mes o lo que sea. Si transciende y se convierte en una relación de pareja… ¡felicidades! pero si no, ¡felicidades también! ¡Tuvimos la oportunidad de volver a sentirnos vivos!

El día que le demos más fuerza e importancia a lo que tenemos y no a lo que nos falta, ese día nos descubriremos completos.

***Conclusión:

Aunque no es una regla, lo más común es que si salimos con alguien y a la otra persona le movemos el tapete igual como nos lo movieron a nosotros, a partir de ese momento, ninguno de los dos podrá dejar de buscarse, de procurarse y de cachondearse. Entonces, el cerebro de ambas partes dice: un, dos, tres… ¡a soltar los químicos del amor!, ¡a regar la leche fría!

Y si te quedaste tú de lo más emocionado pero no te llaman ni te vuelven a buscar…, mi rey o mi reina:

“He es just not that into you”

¡No está interesado en ti!

¡Sorry! ja, ja, ja.

Por Salvador Núñez para Boy4ME

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