Se debe terminar el sufrimiento de inmigrantes transgéneros





Julieta trabajó durante años como estilista en Guadalajara, México, y los fines de semana disfrutaba de visitar a su madre, de edad avanzada. Sin embargo, al igual que muchas mujeres transgénero en México, enfrentaba a diario amenazas de violencia y abusos. En febrero del año pasado, los acontecimientos dieron un giro aún más dramático cuando, según cuenta Julieta, fue secuestrada por miembros de una pandilla que le exigieron dinero y luego la llevaron a un depósito en una zona alejada, donde la sometieron a torturas y abusos.

Julieta (el nombre ha sido modificado para preservar su integridad) huyó algunos días después para intentar obtener asilo en la frontera entre EE. UU. y México. Las autoridades estadounidenses la detuvieron, la alojaron en una unidad junto con otros hombres —lo cual la expuso a mayores riesgos— y, según afirma, le negaron la atención médica que necesitaba.

Un informe reciente de Human Rights Watch comprobó que lo vivido por Julieta no era un caso único. Muchas mujeres transgénero, al igual que otras personas que solicitan asilo, son detenidas cuando llegan a EE. UU. intentando obtener protección frente a abusos violentos en su país de origen. El 1 de junio, el Senado de California adoptó una medida significativa para proteger a estas mujeres y otras personas que son particularmente vulnerables a abusos, al aprobar un proyecto legislativo que mejora las garantías para las mujeres transgénero y otras personas lesbianas, gais, bisexuales y transgénero que están detenidas por motivos inmigratorios. Se espera que la Asamblea Legislativa del estado de California vote sobre la medida en agosto.

La Ley de Dignidad y contra la Detención[Dignity Not Detention Act], o Proyecto del Senado 1289, exige a todos los establecimientos de detención en las ciudades y condados de California cumplir con los estándares federales sobre detención por motivos inmigratorios y mejorar las condiciones para quienes son más vulnerables a sufrir abusos. La ley es promovida conjuntamente por elImmigrant Legal Resource Center [Centro de Recursos Legales para Inmigrantes] yCommunity Initiatives for Visiting Immigrants in Confinement [Iniciativas Comunitarias para la Visita de Inmigrantes en Confinamiento].

Son muchas las personas que terminan detenidas debido a disposiciones excesivamente amplias de las leyes sobre inmigración, que exigen la “detención obligatoria” de inmigrantes, mayormente por delitos de baja gravedad penal. Los altos niveles depobreza, violencia y discriminación sufridos por inmigrantes transgénero en EE. UU. contribuyen a que queden afectados desproporcionadamente por el sistema de justicia penal, y esto los expone a la posibilidad de detención obligatoria.

Durante la detención, es común que las mujeres transgénero reciban un trato degradante y abusivo por parte de guardias penitenciarios y, en muchos casos, también soportan abusos físicos y sexuales. El año pasado, el gobierno presentó una nueva política para abordar algunos de estos problemas, pero la respuesta no ha logrado garantizar que las mujeres transgénero permanezcan en entornos seguros y en condiciones humanas. E incluso estas nuevas medidas también permiten que algunas mujeres transgénero queden alojadas con hombres o sean asignadas a régimen de aislamiento por períodos prolongados.

La mayoría de las mujeres transgénero están ahora en una unidad especializada, separada de la población general, en Santa Ana, California. No obstante, Human Rights Watch comprobó que muchas de las mujeres allí detenidas sufrían un trato degradante y abusivo por parte de guardias, que estas calificaron como profundamente traumático. Muchas de las personas entrevistadas dijeron que eran obligadas por guardias de sexo masculino a desnudarse para someterse a cacheos, y otras afirmaron que pasaban muchas horas del día encerradas innecesariamente en condiciones de aislamiento.

Hasta tanto el gobierno estadounidense reforme las prácticas de detención inmigratoria para las mujeres transgénero y amplíe sustancialmente el uso de alternativas a la detención, es probable que muchos de estos abusos persistan. Sin embargo, California puede tomar como base algunos avances conseguidos recientemente y adoptar medidas significativas para superar esta situación.

El proyecto aprobado por el Senado de California estipula garantías que son clave para las mujeres transgénero y otras personas LGBT. Prohíbe que los establecimientos de detención sitúen a personas en régimen de aislamiento exclusivamente en función de su orientación sexual o identidad de género, y les exige brindar un acceso adecuado al tratamiento relacionado con el VIH y a hormonas para la reafirmación del género.

Los senadores del estado de California han adoptado una medida audaz para abordar la violencia y la discriminación sistémicas que enfrentan los inmigrantes transgénero en EE. UU. Los miembros de la Asamblea Legislativa del estado también deberían aprobar el proyecto y asumir el compromiso de proteger a un grupo vulnerable de personas en una comunidad que ya es, de por sí, vulnerable, y establecer así un modelo para otros estados del país.

FUENTE: Human Rights Watch




COMENTA LA NOTICIA