Reviviendo las tradiciones en el Plaza de las tres Culturas





Reviviendo las tradiciones en el Plaza de las tres Culturas

Lugares cargados de historia es lo que tiene para ofrecernos la <<Ciudad de México>>, espacios testigos de acciones heroicas y de gloria, o de otras que rayan en la más grande ignominia; por lo mismo, no siempre es sencillo decidir qué visitaré la siguiente semana para relatárselo a Ustedes, ésta ocasión elegí un lugar lleno de contrastes, de pasiones, de unión, de tragedias, de lucha y sobre todo de enseñanzas; la emblemática <<Plaza de las tres culturas>>.

Acompañado de uno de mis mejores amigos, un escritor y amante del café, caminábamos por el <<Conjunto Urbano Nonoalco-Tlatelolco>>; o mejor dicho el me guiaba, ya que he de confesar, era la primera vez que recorría esos rumbos. Teníamos planeado conocer la zona arqueológica, la iglesia y si nos daba tiempo el museo de la <<UNAM>>; desde metros atrás se escuchaba mucho bullicio y veíamos pasar a bastantes personas; durante la caminata mi amigo me iba contando parte de la historia que tiene <<Tlatelolco>>; hasta que cruzamos un portón por debajo del <<Eje Central>> nos dimos cuenta de lo que nos esperaba.


Mi bienvenida a la <<Plaza de las tres culturas>> fue bastante especial, por una parte el contraste arquitectónico; las construcciones prehispánicas nos quedaban en primer plano, después llamaba la atención una iglesia del siglo XVI y de fondo los edificios de la unidad habitacional; sin duda, un lugar donde convergen muchos pedazos de historia. Eso no sería lo que más nos emocionó, la explana se llenaba con sonidos de percusiones hechas con cuero y madera, había sonidos de conchas, colores vibrantes, algarabía y mucho movimiento; cientos de <<danzantes prehispánicos>> tenían ocupado aquel lugar.

Imaginen el espectáculo, conforme avanzábamos el aroma a copal se volvía más intenso, se distinguían las plumas de los penachos y la vestimenta clásica; el recorrido inicial quedó en segundo plano y nos dedicamos a admirar lo que sucedía.

Era la <<Procesión anual de danzantes>>, venían de todo el país para reunirse en este <<Montículo de arena>> (significado de Tlatelolco) y dirigirse a la <<Basílica de Guadalupe>>, una tradición, que muchos de ellos nos contaron, se inicia en 1948 con la <<Corporación de concheros unidos del D.F.>>; dedicada a la <<Virgen de Guadalupe>> para dar gracias por un año de protección, se lleva a cabo el segundo domingo de noviembre.

<<Juan Diego>> (ahora santo de la iglesia católica) en 1531 recorrería del <<Cerro del Tepeyac>> al <<Colegio de Santa Cruz Tlatelolco>> donde se encontraba el <<Obispo Juan de Zumárraga>>, para avisar de la aparición de la <<Virgen de Guadalupe>>; Hoy en día los danzantes realizan ese circuito pero en sentido inverso.

<<La plaza de las tres culturas>> es el lugar más representativo del sincretismo cultural que tenemos en nuestro país; ahí fue el nacimiento de nuestro pueblo mestizo, cuando en 1521 cae <<Tlatelolco>> defendido por <<Cuauhtémoc>>, en manos de <<Hernán Cortés>>. Los danzantes preparaban sus pasos entre la domínate iglesia de la época colonial y los templos, recintos sagrados y aláteres prehispánicos.

Ataviados a la usanza <<mexica>> con los imponentes penachos, las conchas en sus tobillos y manos para acompañarlos, cargaban cruces católicas, imágenes de la Virgen o del <<Niño Dios>>; las mujeres ancianas purificaban a cada uno de los participantes de su grupo (con un sahumerio) antes de ofrendar sus pasos; los tambores de madera y cuero no dejaban de sonar, al igual que otros instrumentos hechos con conchas de armadillos; poco a poco y con gran orden, comenzaban a danzar con dirección a la basílica, al <<Tepeyac>>, a su fe.

La plaza volvió a quedar vacía, y ya era momento de caminar por la zona arqueológica, el <<Museo de Sitio Caja de Agua>> y el <<Centro cultural universitario y Memorial del 68>> de la <<UNAM>>; otra experiencia que les contaré próximamente.

Como reflexión final con mi amigo el escritor platicaba, por más puristas que intentemos ser, la realidad es que somos un pueblo mestizo lleno de contrastes, compuestos no solo de una cultura, sino de la mezcla de muchas existencias; y la <<Plaza de las tres culturas>> el ejemplo tangible de ello.

Charlie Ureña

Por Charlie Ureña para Boy4ME

Twitter: @Charlie_Urena



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