Por que vienen los famosos rebotes despues de las dietas #nutrición





Puede que tu rampante apetito sabotee todos tus esfuerzos.

Incluso después de haber perdido muchos kilos, mantener el peso puede ser muy difícil. ¿Una razón? Tu cuerpo constantemente siente hambre, según un nuevo estudio de la American Physiological Society.

Para el estudio, los investigadores hicieron que 40 voluntarios obesos (que se definió como tener un índice de masa corporal mayor a 40), asistieran a cinco sesiones de pérdida de peso de tres semanas durante dos años. Durante las sesiones, los participantes fueron instruidos para realizar ejercicio diario y alimentarse saludablemente.

Los investigadores hicieron un análisis de sangre para medir sus niveles de hormonas del hambre y la saciedad después de cuatro semanas, un año y dos años durante el experimento. También registraron las sensación de hambre, informada por los mismos participantes, de hambre y saciedad de los participantes durante esos momentos.

Todos los participantes perdieron peso; sin embargo, a pesar de que ellos pudieron mantenerse en el peso que lograron después de dos años, sintieron hambre: en los períodos de uno y dos años, los investigadores descubrieron que sus sensaciones de saciedad se redujeron, mientras que las sensaciones de hambre aumentaron significativamente.

Podría ser una reacción evolutiva: cuando pierdes mucho peso, tu cuerpo lo ve como una amenaza para tu supervivencia, por lo que aumenta tus hormonas del apetito para indicarte que necesitas comer. Sin embargo, los pacientes en el estudio vieron un aumento en sus hormonas del hambre y saciedad. Sin embargo, las hormonas del hambre parecían anular las asociadas con la plenitud.

Y esa voraz sensación de necesitar más comida es un gran problema cuando intentas mantener la pérdida de peso.

"Este estudio muestra algo muy conocido en el entorno clínico de la obesidad. La mayoría de las personas fracasarán en sus programas de dieta y ejercicio para perderpeso", explica el especialista en obesidad Spencer Nadolsky, autor de The Fat Loss Prescription. "Hay varias razones para esto, pero el apetito es uno de los más importantes".

Esto no significa que tu dieta necesariamente esté condenada al fracaso: este estudio hizo que los participantes coman más a menudo, de cinco a seis veces al día en lugar de tres, lo que podría haber sesgado las calificaciones de apetito y hambre en caso de que los voluntarios no estuvieran acostumbrados a comer tan frecuentemente. "Esto podría provocar que prefirieran comer con más frecuencia", dice el doctor Nadolsky.

La buena noticia es que, a pesar de su deseo de comer más, los participantes del estudio lograron evitar volver a ganar la mayor parte del peso perdido, dice el doctor Nadolsky.

Sin embargo, la lucha contra ese apetito puede ser difícil a largo plazo, especialmente si lo haces solo. Aquí hay algunas cosas que el doctor Nadolsky le sugiere a sus pacientes cuando lo único en lo que pueden pensar es en querer más comida:

OPTIMIZA TUS COMIDAS

La proteína y la fibra son tus mejores amigos aquí. Ambos hacen más lenta la digestión, ayudándote a sentirte más lleno por más tiempo. Cuando el hambre llegue, aumenta tu ingesta de proteínas en aproximadamente 10 gramos en cada comida y duplica la cantidad de verduras sin almidón en tu plato.

Trata de que tus carbohidratos tengan alto contenido de fibra y bajo de calorías. Los alimentos como el melón, las bayas y las legumbres pueden ayudar, sugiere el doctor Nadolsky. "Haz pruebas con la cantidad de comidas que haces al día", agrega. "Puedes sentirte mejor haciendo menos comidas, pero más abundantes".

BEBE MUCHA AGUA

Toma agua antes y durante tus comidas, sugiere Nadolsky. Tu estómago no puede llenarse de más, por lo que cuando estás parcialmente lleno de agua, te sentirás lleno más rápido y dejarás menos espacio para más comida.

De hecho, las personas con sobrepeso que bebieron aproximadamente 500 mililitros de agua 30 minutos antes de sus comidas durante 12 semanas perdieron 1.3 kilos más que las que no lo hicieron, en parte debido al hecho de que el agua simplemente los hizo sentir más llenos, según un estudio publicado en la revista Obesity.

HABLA CON TU DOCTOR SOBRE MEDICAMENTOS

"Si estos consejos no funcionan, el hambre es insoportable y la recuperación del peso es inevitable, utilizamos medicamentos supresores del apetito para ayudar", dice el doctor Nadolsky.

Estos medicamentos se dirigen a los receptores en tu cerebro vinculados a tu apetito. ¿Cuál es el problema? En realidad, solo se recetan a personas que realmente necesitan bajar de peso porque su salud está en riesgo, debido a los posibles efectos secundarios, como fatiga, mareos y estreñimiento.

Sin embargo, si crees que es una buena opción, habla con tu médico.

FUENTE: Mens Health




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