Peluquería es demandada por negarle servicio a transgénero





Cuando Kendall Oliver, de 24 años de edad, hizo una cita para un corte de cabello en The Barbershop, en Rancho Cucamonga, en el condado de San Bernardino, jamás se imaginó que sería el inicio de una batalla legal —una querella que argumenta discriminación por ser una persona transgénero.

Oliver, cuyo sexo de nacimiento asignado es mujer pero hoy en día se identifica como una persona masculina, entabló el mes pasado una demanda en contra de Richard Hernández, propietario de The Barbershop, por supuesta discriminación al negarle servicios por ser mujer.

“Me dijo que sus creencias religiosas no le permitían cortarle el cabello a una mujer, que tendría que ir otro lugar. Me sentí humillado, frustrado, y enojado, me sentí discriminado. Le dije que yo solo quería un corte de pelo pero se negó”, comentó Oliver a La Opinión. “Yo entiendo sus creencias religiosas pero si abrió un negocio es para brindar servicio a todos, incluyendo a personas como yo”.

Oliver, miembro de la reserva armada, ha usado el cabello corto desde sus años de preparatoria —media pulgada de corto en los lados y de tres a cuatro pulgadas en la parte superior. Oliver, persona de sexo neutro, añadió que no busca recompensa monetaria con la demanda entablada en la Corte Superior del Condado de San Bernardino y en vez solo quiere evitar que alguien más sea discriminado.

“Es inaceptable que hoy en día estas cosas sigan ocurriendo. Nadie debe actuar como policía de género, nadie”, añadió Oliver, residente de Eastvale, en el Condado de Riverside.

Después de varios intentos y tras una cita no cumplida, Hernández se negó a hablar con La Opinión; sin embargo, el barbero dijo a The Press Enterprise que aunque alguien le apunte con una pistola en la cabeza no le cortaría el cabello a una mujer debido a sus convicciones religiosas.

Se desconoce a qué religión pertenece Hernández; sin embargo algunas denominaciones cristianas prohíben el corte de cabello en mujeres, incluso la iglesia pentecostal prohíbe el uso de maquillaje y obliga a las mujeres a utilizar faldas.

Kendall Oliver, de 24 años de edad, cuyo sexo de nacimiento asignado es mujer hoy en día se identifica como

En algunas denominaciones el cabello es visto como símbolo de poder, modestia, sensualidad y santidad. Dichas creencias se basan en la primera carta del apóstol San Pablo a los Corintios 11:14-15, la cual lee: “¿La naturaleza misma no os enseña que un hombre que lleva el pelo largo, es degradante para él, pero si una mujer tiene el pelo largo es su gloria?

Según Peter Renn, abogado que representa a Oliver, el acto representa una violación a la Ley de Derechos Civiles de California, la cual ampara a las personas de actos de discriminación por parte de establecimientos comerciales en el estado.

Renn, miembro del bufet legal Lambda, organismo no lucrativo que aboga por la comunidad lésbica/gay, añadió que si el barbero le niega servicios a una persona por identificarla como mujer, entonces otro establecimiento pudiera negarse a venderle pantalones obligándola a usar faldas.

“El país está lleno de una infinita diversidad de creencias religiosas y eso es exactamente por quécada persona no puede simplemente negarse a cumplir con la ley basado en desacuerdo personal. Eso haría picadillo nuestras leyes en general y a nuestras leyes de derechos civiles en particular”, añadió Renn, quien junto a abogados de la firma Munger, Tolles y Olson, representan a Oliver pro-bono.

La Ley de Derechos Civiles Unruh protege a toda persona sin importar el género o identidad de género y les da el derecho a alojamiento pleno, ventajas, instalaciones privilegios o servicios en todos los establecimientos comerciales, incluidos las entidades privadas y públicas, dijo Renn.

Por su parte, Oliver dijo que aun si Hernández se disculpara la querella seguiría su curso ya que la humillación no se borraría con palabras. Oliver recalcó que solo busca ponerle fin a la discriminación.

“He recibido apoyo de la comunidad e incluso varios barberos me han dicho que ellos me cortan el pelo sin ningún problema. Agradezco las muestras de apoyo y espero esta demanda motive a otros a no quedarse callados”, concluyó Oliver.

FUENTE: La Opinión




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