Negar el matrimonio a personas del mismo sexo es inconstitucional en Nuevo León





La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación declara inconstitucional el artículo 147 del Código Civil del Estado de Nuevo León, en el que se afirma que el matrimonio es la «unión de un hombre y una mujer con fines reproductivos». De esta manera, fallan a favor de 118 ciudadanos homosexuales a los que se les había negado el derecho de contraer matrimonio sólo por el hecho de que quieren hacerlo con personas de su mismo sexo. Negarles este derecho sería inconstitucional ahora en Nueva León, según confirma la abogado Angélica Hernández, del Colectivo Género, Ética y Salud Sexual, donde ofrecen asesoramiento legal a los miembros de la comunidad LGBT.


«El matrimonio es la unión legítima de un solo hombre y una sola mujer, para procurar su ayuda mutua, guardarse fidelidad, perpetuar la especie y crear entre ellos una comunidad de vida permanente. Cualquiera condición contraria a estos fines se tendrá por no puesta», declaraba el artículo 147, avalado fervientemente por el gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez, que lamara «zoncera» (tontería) al matrimonio igualitario, conepto que queda ahora invalidado por decreto judicial, tal y como ya está confirmado en la Dirección del Registro Civil, por lo que los beneficiados de esta sentencia pueden contraer matrimonio en el momento que consideren más oportuno.

El 28 de septiembre de 2016, la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvía igualmente un amparo colectivo a un conjunto de 48 personas, de las cuales una de las parejas ya se encuentra tramitando la documentación para contraer matrimonio. «Podríamos estar ahorrando hasta un año en tiempo en promedio para que las personas LGBT puedan acceder a su derecho», se queja Hernández, explicando que el Poder legislativo de Nueva León tiene por costumbre revisar cada resolución judicial favorable al matrimonio igualitario, alargando los procesos entre seis y doce meses hasta que llegan a la Corte Suprema.

Todavía antes, en 2015, la Primera Sala de la misma instancia ya habría considerado que impedir el matrimonio entre personas del mismo sexo violaba los principios de igualdad y libertad contenidos en el primer artículo de la constitución, instando ya en aquel entonces al gobierno local a modificar la ley. Si la demanda interpuesta por Edith Windsor resulta ser el modo más efectivo para la legalización definitiva del matrimonio igualitario en los Estados Unidos, después de que algunos estados se negaran a cumplir el decreto de Barack Obama, también México parece que van a tener que seguir el mismo camino, tras fracasar Enrique Peña Nieto en su intento de legalizarlo en todo México.

FUENTE: universogay




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