La iglesia luterana inclusiva de parejas gays





Sergio (46) es de Virasoro y Renatto (33) de Posadas. Se conocieron en un supermercado chino del barrio porteño de Palermo donde eran vecinos. Con el pasar de los días la relación se afianzó, comenzaron a salir y el año pasado se casaron por civil.

El próximo 11 de mayo será la ceremonia por Iglesia en un templo luterano de Villa Ballester, en la provincia de Buenos Aires.

Sergio es el pastor de una Iglesia danesa ubicada en el barrio porteño de San Telmo. Renatto lo acompaña en esa tarea pastoral y además estudia Artes Visuales en la Universidad de San Martín.

Recibieron a El Territorio en la casa pastoral en la que viven, en el primer piso del templo danés, un edificio de estilo neogótico con una fachada impactante totalmente acabada con ladrillo a la vista.

Este templo danés fue pionero en el casamiento de parejas del mismo sexo.

Desde el año 2002, cuando la ciudad de Buenos Aires estableció la legalidad de la unión civil, el anterior pastor que estaba a cargo del templo, Andrés Albertsen, empezó a aceptar el pedido de bendición de parejas homosexuales que querían tener una celebración religiosa de su unión. Las primeras fueron dos mujeres en 2005.

Actualmente se hacen bendiciones matrimoniales de parejas heterosexuales y homosexuales. El requisito es que antes hayan pasado por el Registro Civil.

“Para nosotros el casamiento no es un sacramento religioso. Es una decisión que se toma ante el Estado. Es el Estado el que decreta que dos personas están unidas y recién después de ese acto formal, en esta iglesia realizamos una bendición de esa unión”, explicó Sergio.

Seguidamente contó que “cada vez recibimos más pedidos de bendiciones matrimoniales. Vienen aquellos a los que algún amigo les contó que acá los podíamos bendecir después de su unión civil. Alguien que buscó en Internet y se enteró de este templo y que podían hacer su casamiento. Nos llaman por teléfono desde todo el país para preguntarnos si es cierto. Nosotros les respondemos que acá hay lugar para todos. Y los invitamos a hacer las charlas prematrimoniales.

Son en general ceremonias muy emotivas porque esa pareja muchas veces viene de ser rechazada en otras iglesias”, explicó el pastor.

“Somos una iglesia inclusiva”

“Somos una iglesia inclusiva, no exclusiva. Nosotros queremos incluir a todas las personas sin excluir a nadie. Acá todos, por el solo hecho de ser personas, son bienvenidas. No somos una iglesia de gays para gays. Somos una iglesia de puertas abiertas para todo el que quiera acercarse a Dios. Porque para los que creemos en Dios es muy importante sentir que nos bendice en el momento en que decidimos unirnos a otra persona”, explicó el pastor luterano.

Seguidamente aclaró que “no queremos hacer propaganda de esto, porque entendemos que no estamos haciendo nada extraordinario. No queremos etiquetar a las personas que aquí se casan como extravagantes. Simplemente estamos cumpliendo con nuestro servicio de pastores”.

“Lamento que historias como la nuestra aun tengas que salir publicada en los diarios, porque eso implica que son novedad, que salen de lo habitual. Trabajamos diariamente para que esto deje de ser noticia. Y que si alguna persona lee esta nota y siente que Dios no lo quiere por ser gay o lesbiana, sepa que no es así y que Dios nos ama a todos”.

También explicó que “Jesús es el motor que me impulsa a abrir nuevas puertas, a buscar nuevos modos de ser iglesia y proclamar un mensaje de inclusión radical para quienes han sido excluidos, marginados y estigmatizados anunciando el amor incondicional de Dios”.

La historia de amor

Renato dejó sus estudios de Antropología en la Facultad de Humanidades de Posadas y se vino a Buenos Aires en 2013. “Viajé con 7 pesos en la billetera y acá empecé trabajando como lavacopas en restaurantes, de vendedor de ropa en comercios y también colaboré con el área de Cultura en la Casa de Misiones”, explicó Renatto.

“A Sergio lo conocí en Palermo. Nos cruzábamos siempre en el supermercado del barrio y me gustó de entrada. Lo empecé a buscar en las redes. Casi me muero cuando lo vi en el Facebook con ropa de sacerdote. Pensé que era un cura católico, porque yo no sabía mucho de la religión. Así que cuando volví a verlo no sabía si decirle padre o Sergio. Me explicó que era pastor de la iglesia luterana y así comenzó nuestra relación”, recordó Renatto.

Sergio fue ordenado pastor de la iglesia evangélica del Río de la Plata en el año 2012 y desde esa fecha está al frente del templo danés de San Telmo.

Se reconoce como un pastor gay y sabe que por esa decisión es respetado en algunos ámbitos religiosos y rechazado en otros. “Soy consciente de que hay muchas comunidades que nunca van a querer tener a un pastor gay a su servicio. Y también sé que hay otras que sí lo querrán. Ambas decisiones son muy respetables”, señaló

Antes de ingresar a la iglesia luterana, Sergio realizó el camino para ser sacerdote en la Iglesia Católica. A los 27 años, cuando decidió ‘salir del closet’, tuvo que abandonar ese camino. “Creo que fue una buena decisión, porque no hubiese sido un buen cura, porque estaría todo el tiempo luchando por esconder una parte de mi persona. Hoy siento que soy un buen pastor. Y en parte eso se debe a que puedo vivir abiertamente como gay que soy. Sin ningún tipo de represión”.

“Dios nos ama a todos”

Para la ceremonia religiosa del próximo 11 de mayo hay cerca de 150 invitados, entre los que se encuentran los familiares de Sergio, que vendrán desde Virasoro, y los de Renatto, que llegarán desde Posadas. “Por estos días estamos a full con todos los preparativos, pero obviamente lo más importante para nosotros es sentir que Dios bendice nuestra unión”, dijo Renatto.

Sergio explicó que “en este templo reconocemos la dignidad de cada persona más allá de cualquier diferencia porque todos somos merecedores del amor de Dios. No existen en todo el mundo dos personas iguales. Cada ser es único e irrepetible”.

FUENTE: El Territorio




COMENTA LA NOTICIA