En la guerra por un smartphone sin marcos, el iPhone X elige maximizar el espacio útil





Con el evento de Google de hardware de ayer, podemos decir que las compañías tecnológicas ya tienen listo sus buques insignia para la campaña navideña. El tema común de las cinco más importantes es la minimización del marco que rodea las pantallas de cada terminal. Sin embargo, no todos llegan a este lugar por el mismo camino ni la misma razón. Veamos cómo encaja el iPhone X y la filosofía de Apple en un mundo de smartphones sin apenas marcos.

Cinco contendientes sin apenas marcos frente a frente

Portada

En la imagen superior tenemos a cinco terminales que comprimen los marcos de sus pantallas. Para cada uno, hemos detallado su diagonal de pantalla así como el ratio de pantalla sobre el total de su superficie (datos de GSMarena). La imagen está hecha a escala aproximada, utilizando las medidas oficiales de cada smartphone. El detalle es el siguiente:

  • Apple iPhone X: 5,8 pulgadas y 82,9% de ratio.
  • LG G6: 5,7 pulgadas y 78,6% de ratio.
  • Google Pixel 2 XL: 6 pulgadas y 76,4% de ratio.
  • Samsung Galaxy Note8: 6,3 pulgadas y 83,2% de ratio.
  • Xiaomi Mi Mix 2: 6 pulgadas y 80,8% de ratio.

Lo primero que llama la atención es que el iPhone X es el terminal más compacto que tiene mejor ratio de pantalla. Es decir, que tiene la segunda pantalla más pequeña combinada con el segundo mejor ratio de pantalla, por detrás sólo del G6 y el Galaxy Note8 respectivamente.

Este punto es bastante relevante, ya que los porcentajes funcionan como una división. Si aumento el tamaño de la pantalla, los marcos que alberguen los sensores ocuparán una superficie relativa menor sobre el total. Es más fácil "esconder" unos sensores que no cambian de tamaño con una pantalla superior.

Pero más que una pelea de especificaciones para ver quien tiene el mejor ratio pantalla - dimensiones, deberíamos preguntarnos para qué y cómo hemos llegado a ellos. Las motivaciones de Apple, como veremos, son muy diferentes.

Una oportunidad para maximizar el espacio útil y crear marca

Mac

Con todas las cartas ya sobre la mesa, ahora sabemos que el iPhone X es posible por un cambio bastante drástico en el diseño. Es evidente que la compañía de Cupertino siempre puja por la simplificación de sus productos, eliminando elementos superfluos para mejorar la experiencia y prepararse para el futuro cuando la tecnología se lo permite.

Así ha sucedido con Face ID, el sistema de reconocimiento facial que permite a Apple suprimir Touch ID. La eliminación del sensor dactilar le permite, al mismo tiempo, deshacerse del botón Home que nos ha acompañado durante 10 años. Un botón que ha servido de marca para el iPhone cada año y desde 2007.

Face ID y la eliminación de los marcos son lo mismo para Apple. Uno no puede ir sin el otro

Apple podría haberse conformado con colocar el sensor Touch ID en la parte trasera del iPhone X. Es lo mismo que han hecho el resto de contendientes. Pero eso hubiera sido lo fácil, una manera de perpetuar un paradigma de desbloqueo que, a ojos de Apple, había terminado su recorrido. No hay mucho más que mejorar o pulir en Touch ID comparado con Face ID y las posibilidades que encierra el reconocimiento 3D en un terminal de bolsillo.

Elegir Face ID supone cambiar un elemento al que estamos acostumbrados desde hace cuatro años (10 años para el botón Home), con el peligro de alienar al usuario que entraña. A pesar de esto, Apple ha decidido el cambio. ¿Por qué? Para Apple, aumentar el espacio útil del iPhone y Face ID son dos caras de la misma moneda.

Iphone X Notch

La experiencia de usuario mejora al tener más espacio en la pantalla sin comprometer la manejabilidad del terminal. Es más, proporciona más espacio en unas dimensiones menores. Y, al mismo tiempo, Face ID pone encima de la mesa un sistema de autenticación con una mejor experiencia de usuario (y más posibilidades) que un sensor dactilar en la parte posterior.

Puestos a llevar la superficie útil del iPhone X al límite, Apple ha aprovechado para crear el llamado notch. Esas "orejas" son un compromiso que intercambia espacio útil y apariencia. No tengo dudas de que en unos años, desaparecerá. Pero mientras tanto, sirve un propósito claro: albergar los gestos para el Centro de Control a la derecha y las notificaciones a la izquierda.

Eso que ahora vemos con rechazo, en unos meses se convertirá, además, en la seña de identidad del futuro del iPhone.

FUENTE: unocero




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