El primer gimnasio nudista abre sus puertas





Sabemos que muchos de vosotros vais al gimnasio a perder un poco el tiempo, por no hablar de los que, directamente, os habéis apuntado para echar la tarde mirando a los chulazos mientras hacen sus ejercicios. Pues para estos últimos tenemos muy buenas noticias, porque se acaba de inaugurar el primer gimnasio nudista.

El centro deportivo Roger Le Gall ha sido reconocido por la alcaldía de París como el primer gimnasio nudista de la capital. La Asociación Naturista Parisina anunciaba hace unos días que todos los abonados podrán asistir completamente desnudos desde las 21:00 hasta las 23:00h. Julien Claudé-Pénégry, el portavoz de la asociación, ha manifestado su alegría: “Esto proviene de una oportunidad propuesta por la ciudad... Éramos muchos los naturistas frustrados que sentíamos que no podíamos disfrutar de nuestra ciudad al 100%, y ahora hay un espacio para nosotros”.

Esta noticia no ha sido bien recibida por todos los sectores franceses, ya que mucha gente ha manifestado en las redes su descontento con esta novedad al no comprender la necesidad de ir desnudos para hacer deporte; además, cuestionan la manera en la que se ha conseguido la licencia.

Esta nueva iniciativa ha tenido un gran éxito, ya que tienen ahora mismo unas 400 solicitudes de acceso a pesar de que el aforo del gimnasio es de 19 personas. El local ya utilizaba la piscina como espacio nudista en algunos horarios y días específicos, pero a partir de ahora cualquiera podrá disfrutar de todas las instalaciones como dios lo trajo al mundo por tan solo 10 euros. Pero por si tienes dudas sobre esta novedad, vamos a contarte los beneficios que tiene hacer deporte desnudo.

1. Más autoestima y humor

Los que están satisfechos con su físico, verían reforzado su ego. Los que no están contentos con él, podrían compararse con el resto y con toda probabilidad acabarían dándose cuenta de de que no están tan mal como piensan. Además, no faltarían los chistes y comentarios picantes del estilo “uy, perdón, creía que era la mancuerna”.


2. Indescriptible práctica sensitiva

Si eres fan de los olores y los sudores del gimnasio, imagina apoyar los glúteos sobre las mismas máquinas que el resto... ¡Una delicia! Mejor no hablar de hacer spinning sin pantalón ni ropa interior, simplemente una experiencia penetrante.


3. Más cercanía y complicidad

Qué enriquecedor y agradable sería sujetar la mancuerna a tu compañero o corregirle la postura sin sentir las opresoras costuras de la ropa deportiva sobre tu piel. Las actividades en grupo serían sensacionales. Piensa en una clase dando saltitos en pelota picá. Si esta práctica no une y hace piña, nada más podrá hacerlo.


FUENTE: shangay




COMENTA LA NOTICIA