Celebran una década de lucha por los derechos LGBT en el Orgullo de Nueva Delhi





Cientos de activistas y defensores de los derechos del colectivo LGBT se congregan este domingo, 12 de noviembre, en la décima marcha anual del Orgullo de Nueva Delhi, en lo que supone un desafío al gobierno de la India, donde la homosexualidad sigue estando penada por la Sección 377 del Código Penal con penas que pueden llegar hasta los 10 años de cárcel. «La idea de tener la sección 377 en India es irrelevante para mi cabeza. No entiendo por qué criminalizan el amor. Son unos idiotas», declara Tish Anand, un manifestante.


«Estamos luchando por el derecho de cada uno en este país a vivir como un ciudadano en igualdad de condiciones, lo que significa que todos deberían poder vivir su vida de la manera que quieran, tener relaciones del tipo que quieran, sin ninguna amenaza de ya sabes, que te hagan criminal por la ley o por cualquier otra persona», declara Manak Matiyani, uno de los activistas que han organizado la manifestación, asegurando que a la sección 377 es a menudo utilizada por la policía para amenazar y extorsionar a las personas homosexuales.

El Tribunal Superior de Nueva Delhi declarara inconstitucional la sección 377 en 2009, pero el Tribunal Supremo de la India decide que el poder judicial no tiene la potestad para tomar esa decisión cuatro años después, dejándola en manos del parlamento, que rechaza despenalizarla en diciembre de 2015. Sin embargo, tras el éxito de una película como Aligarh ( Hansal Metha , 2015, India), biopic de el doctor Shrinivas Ramchandra Siras, a quien suspenden de su trabajo en la Universidad por su orientación sexual, el Tribunal Supremo anuncia su intención de volver a revisar una ley que el propio Ian McKellen reconoce que es el legado envenenado de la época colonialista británica, aunque todavía no se ha producido ningún avance al respecto, más allá de una ley contra la discriminación de pacientes con VIH y sida.

En esta última década, las personas homosexuales han ganado cierto grado de aceptación en la India, particularmente en las grandes ciudades, aunque en las zonas rurales sigue siendo más complicado salir del armario. Aun así todavía suceden situaciones de abusos y discriminación como la de Ashley Tellis, que denuncia haber sido despedido de la universidad en la que trabaja por homofobia; la de Sanjoy, que denuncia a su familia después de que contrataran a un mercenario para darle una paliza y amenazarle con una violación correctiva, o la desaparición de Reena y Soniya después de que fueran pilladas por su familia manteniendo una relación íntima.

FUENTE: universogay




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