¿Qué debes hacer si padeces de estreñimiento?





No hay nada peor que no poder defecar cuando estás estreñido. Y, cuando te encuentras en ese predicamento, es probable que intentes todo para lograr sacar todo eso que te sobra.

Así que, lo más probable es que hayas considerado usar un laxante para acelerar las cosas. Pero, ¿cuál es la diferencia entre un laxante y un suavizante de heces? ¿Qué es mejor para librarte del estreñimiento?

Usar un laxante o suavizante de heces de vez en cuando no es malo, siempre y cuándo no dependas de ellos. Pero ¿cuál es el más efectivo para librarte del estreñimiento?

El médico gastroenterólogo, Will Bulsiewicz indica que la elección adecuada depende de si es un problema de una sola vez o si es crónico. Si defecar no es un problema regular para ti y solo necesitas algo para esa ocasión, un laxante como el bisacolido (Dulcolax) o senósido (Senokot) serán suficiente. Estos medicamentos aceleran y fortalecen las contracciones de tu colon, lo que ayuda a empujar los desechos hacia fuera.

Sin embargo, no es conveniente que los utilices muy seguido, debido a que pueden perder su efectividad. Lo que puede provocar que necesitas dosis cada vez más grandes, generando una dependencia a los laxantes para poder defecar.

Remedios caseros herbales para el estreñimiento, como té de aloe o té de cáscara de café, pueden tener el mismo efecto, agrega el doctor Bulsiewicz.

Suavizantes de heces, como el docusato de sodio (Colace) funcionan reduciendo la dureza de las heces, lo que debería facilitar el paso. El problema es que no te ayudarán gran cosa si ya estás estreñido, debido a que tarda en funcionar de tres a cuatro días, añade. Sin embargo, puede ayudar a tratar el estreñimiento crónico.

Si utilizas laxantes más de una vez al mes, el doctor Bulsiewicz recomienda hablar con un doctor sobre una solución a largo plazo, como los suavizantes de heces. Otro remedio pueden ser los suplementos de fibra, lo que ayuda a deshacerte de las heces y los laxantes osmóticos (los cuales llevan agua a tus intestinos para ayudar a que las heces pasen) como el polietileno glicol o leche de magnesia.

En casos raros, es posible que el estreñimiento no reaccione a ningún medicamento. Esto puede ser provocado por Anismo, una enfermedad que evita que tu canal anal y a los músculos pélvicos se relajen, explica el doctor Bulesiewicz. Si padeces esta enfermedad, puede que sientas que necesitas seguir defecando, incluso cuando ya lo has hecho, o como si no lo hubieras hecho por completo. El tratamiento regularmente requiere de terapia física.

En vez de confiar ciegamente en los medicamentos, enfócate en prevenir el estreñimiento. ¿La manera más sencilla? Asegúrate de consumir mucha agua y fibra. El ejercicio también ayuda, indica. “Cuando te mueves, tu colon lo hace también”.

Otro truco: trata de sentarte en el excusado en el mismo horario todos los días, durante cinco minutos. Si no puedes defecar, vete. “Tener una rutina, establece un ritmo que tu cuerpo puede seguir”, señala Bulsiewicz. “Luego de algunos días, tu cuerpo comenzará a reconocer lo que estás intentando y trabajará para que lo logres”.

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FUENTE: Mens Health




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