“China no es como la pintan"





Fue como siempre un domingo cuando tuve el tiempo de ir al museo, en el centro de la ciudad cientos de personas hacían que caminar por la calle de Madero se convierta en un acto heroico, y al fina cruzar la plancha del zócalo; todo para tomar dirección a la <<Cuna del muralismo>>. Después de unos minutos y mucho calor, por fin vi ese edificio de finales del siglo XVI el <<Antiguo Colegio de San Ildefonso>>; que a lo largo de la historia fue breve sede de la facultad de jurisprudencia, también el ejército francés lo ocupó como fuerte y albergó a la <<Escuela Nacional Preparatoria>>; hoy en día es un excepcional museo, hogar temporal de la exposición a la que se debía mi visita <<China no es como la pintan: Obras maestras del museo nacional de arte de China>>.

Decidí tomar el recorrido guiado para conocer de mejor manera las 151 obras de arte contemporáneo (o al menos eso creía), nuestro mediador nos llevó al segundo nivel donde se pueden apreciar cuadros con la técnica clásica de aguatintas, plasmando los impresionantes pasajes y con trazos que parecería no tienen nada de actual; pero si miramos más de cerca nos damos cuenta que empiezan a existir elementos que la tradicional cultura China no empleaba, así como el usar mayor cantidad de figuras humanas.

Era recorrido bastante rápido, pasábamos de una sala a otra con una breve explicación; nuestro guía, aunque parecía que había estudiado, solo repetía incesantemente y con una voz muy baja China dejó de pintar la Gran Naturaleza” (debí haberlo escuchado 23 veces), así que en algún punto puse pausa y decidí caminar por mi cuenta. Lo impresionante de la muestra es apreciar los estilos que los artistas utilizan, y tirar la idea que están apartados del mundo; con cuadros impresionistas, realistas, puntillistas; utilizando de oleos, maderas, grabados, etc. Nos percatamos que hay influencias de Monet, de Van Gogh y demás artistas occidentales”; una variedad de colores formas y temáticas. El recinto cuenta con una buena iluminación y espacios amplios para observar apropiadamente las pinturas y esculturas.

Es importante decir que el arte chino adquiere muchas influencias mundiales, pero que jamás compromete su esencia “pintar el espíritu de las cosas”; la mezcla de las corrientes artísticas con el tradicional concepto del <<Xieyi>> que significa plasmar lo que siente el corazón¸ es impresionante; un buen ejemplo de adaptación de nuevas tendencias a las raíces milenarias de su cultura.

El trayecto final del recorrido es a mi gusto el más impresionante, una sala dedicada al teatro de luz cautiva tu vista, puedes acercarte a las vitrinas y ver con detalle los trazos y colores de las marionetas, además de conocer sus historias; más adelante la muestra de colorido no para, ahora con las tradicionales mascaras utilizadas para rituales y ceremonias, que tienen sus simbolismos especiales y formas únicas, éstas daban paso al cierre definitivo con la selección de papel cortado, que dependiendo el tamaño implica no soltar las tijeras hasta que has terminado de hacer la figura.

El terminar con el circuito te deja ganas de aprender un poco más, y gratamente me encontré que <<San Ildefonso>> tiene talleres interactivos para hacer del recorrido una experiencia completa, en ellos puedes realizar una máscara de dragón, jugar con las aguatintas o recortar el papel de la suerte; al asomarme noté que el salón estaba lleno, por lo que debía esperar al siguiente horario, pero por desgracia ya no tenía tiempo.

Salí bastante complacido de conocer una mirada distinta de <<China>>, un país que se abre a tendencias, estilos y visiones nuevas; sin abandonar las raíces culturales que lo distinguen en el mundo. Interesante reflexión para un país como el nuestro (sin afán de sonar purista), que en ocasiones pareciera olvidar la cultura mestiza de la que provenimos.

Espero poder regresar a hacer mi mascara de dragón y disfrutar de alguna película que el ciclo de cine ofrece.

Por Charlie Ureña para Boy4ME

Twitter: @Charlie_Urena



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