“Cantando bajo las piedras” es la historia de un travesti y una prostituta





En la puesta en escena Cantando bajo las piedras, la sordidez humana está representada a través de los personajes de Cocol, una prostituta, y Gingerel, un travesti, quienes todos los días realizan un extraño ritual cabaretesco donde ambos sueñan, cantan y bailan.

Cantando bajo las piedras, escrita y dirigida por Carlos Talancón, es una tragicomedia que se presenta en el Centro Cultural Carretera 45 Teatro, que retrata el dolor y la forma de evadir la realidad de un hombre y una mujer que viven de modo paralelo una fantasía entre cuatro paredes.

Los protagonistas interpretados por Nallely Aguilar y Eduardo Sarabia, en esa irrealidad que construyen día tras día, reviven un mundo idílico de la época de oro del cine mexicano. En el escenario se ven imágenes de Pedro Infante, de María Félix y de otros actores mexicanos, y en algunas escenas la música de la Sonora Santanera traslada al público a las noches de cabaret.

El mundo lleno de alegría, canto y fantasía de Cocol y Gingerel contrasta con la realidad cada vez más dolorosa y patética de Concepción y Anselmo. Se percibe tensión entre ellos y cuando el miedo se hace presente surgen las verdades que muestran a la prostituta, que está involucrada en un crimen, y al responsable de asear los baños, que tiene cuentas pendientes con un cliente.

Con la producción de Larissa Guzmán y dirección de Carlos Talancón, Cantando bajo las piedrasse presentará hasta el 28 de agosto en el Centro Cultural Carretera 45 Teatro (Juan Lucas de Lassaga 122, colonia Obrera). Funciones: viernes, 20:30 horas; sábados 19:00 horas, y domingos a las 18:00 horas.

FUENTE: La Jornada




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